La semana pasada, 20 familias más en Aruba recibieron oficialmente las actas de derecho de superficie que las reconocen como dueñas legales de sus viviendas, en una ceremonia celebrada en Fort Zoutman. El acto marca la culminación de un proceso que duró varios años y que buscaba garantizar derechos de propiedad a residentes que ya habían pagado sus casas a través de la Fundación Casa para la Comunidad Arubiana (FCCA).
Durante años, los ciudadanos habían ocupado sus casas con la posibilidad de comprarlas, pero el traspaso oficial se retrasó debido a que los terrenos estaban registrados a nombre del país de Aruba. Con la llegada del gobierno AVP-Futuro, la prioridad se centró en escuchar a la comunidad y resolver asuntos pendientes, incluyendo la entrega formal de los actos de propiedad.
El primer ministro Mike Eman coordinó reuniones con la FCCA, la Dirección de Infraestructura y Planificación (DIP) y el Servicio de Topografía y Registro de Bienes Inmuebles (DLV) para agilizar el proceso. El resultado fue la posibilidad de que estas 20 familias recibieran sus títulos, asegurando su estabilidad y derechos legales sobre las viviendas que ya habitaban.
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Un momento simbólico en el marco del 40 aniversario del Status Aparte
Durante la ceremonia, Eman resaltó que este logro tiene un significado histórico y social, vinculado a los 40 años del estatus aparte de Aruba y la lucha por autonomía y justicia comunitaria. “La lucha por la autonomía se basaba en que Aruba debía decidir sus prioridades y asegurar que los recursos se compartieran de manera justa con la comunidad”, dijo el primer ministro, enfatizando la responsabilidad del gobierno hacia sus ciudadanos.
Eman recordó también el pensamiento de su abuelo, Henny Eman, citando un mensaje sobre la distribución justa del bienestar y la providencia, reforzando el valor de la equidad y la responsabilidad en la gestión pública. El primer ministro subrayó que la entrega de los títulos representa más que un procedimiento administrativo; simboliza cumplir un compromiso con familias que esperaron durante años.
Con estos 20 nuevos títulos de propiedad, las familias arubianas pueden finalmente decir que son dueñas de su propio hogar, consolidando seguridad, estabilidad y bienestar en sus vidas.






