Aruba conmemora este 26 de julio el Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de los Manglares, una fecha que este año adquiere un significado especial tras el reciente reconocimiento de la isla como “Reserva de Biosfera” de la UNESCO.
La Dirección de Naturaleza y Medio Ambiente (DNM), UNESCO Aruba y la Fundación para la Conservación de Aruba (ACF) destacaron que la protección de los manglares forma parte de una visión de desarrollo sostenible para la isla. La conservación de estos ecosistemas será una prioridad dentro del trabajo ambiental a largo plazo.
Las organizaciones explicaron que los manglares no funcionan de manera aislada, sino que forman parte del llamado “poder de tres” junto con las praderas marinas y los arrecifes de coral, ecosistemas conectados que ayudan a proteger las costas y mantener la biodiversidad marina.
Estos sistemas naturales contribuyen a reducir los efectos de la erosión, las tormentas y la contaminación del agua. Además, fortalecen la capacidad de Aruba para enfrentar desafíos relacionados con el cambio climático, como el aumento del nivel del mar.
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Reserva de Biosfera impulsa cooperación ambiental
En el marco de estos esfuerzos, la UNESCO implementó en 2022 el proyecto regional “MangRes” (Mangrove Restoration: Nature-Based Solutions in Biosphere Reserves of Latin America and the Caribbean), una iniciativa enfocada en evaluar, restaurar y proteger ecosistemas de manglares.
Aunque el proyecto comenzó en otras Reservas de Biosfera de América Latina y el Caribe, Aruba podrá beneficiarse del intercambio de conocimientos, investigaciones y prácticas científicas con países de la región.
Las autoridades aclararon que el reconocimiento de UNESCO no convierte toda la isla en un área protegida ni implica nuevas restricciones inmediatas para la población, sino que representa un compromiso para encontrar equilibrio entre naturaleza, cultura, comunidad y desarrollo económico.
Como parte del proceso, el Gobierno de Aruba deberá establecer un comité de gestión encargado de desarrollar un plan de manejo junto con la comunidad, investigadores, sector privado y organizaciones.
La Reserva de Biosfera contempla tres tipos de zonas: áreas centrales protegidas, zonas de amortiguamiento para investigación y actividades sostenibles, y zonas de transición donde se desarrolla la vida económica y social de la isla.
DNM, UNESCO Aruba y ACF invitaron a la población a conocer más sobre el valor de los manglares y su importancia para el futuro de Aruba.
La protección de estos ecosistemas representa un esfuerzo colectivo para conservar la naturaleza y garantizar una isla más resiliente para las próximas generaciones.





