Salud – La vitamina D ha sido objeto de debate en la ciencia de la nutrición. Durante mucho tiempo, se recomendó ampliamente su consumo para prevenir diversas enfermedades. Sin embargo, estudios recientes sugieren que los beneficios no son tan universales como se pensaba.
La vitamina D se produce cuando la luz ultravioleta del sol estimula una reacción en la piel. Esta vitamina es crucial para la absorción de calcio en los intestinos, lo que fortalece los huesos. En el pasado, la falta de exposición al sol causó raquitismo en las ciudades industriales, un problema resuelto con la adición de vitamina D a la dieta.
Actualmente, la mayoría de las personas en países como EE.UU. tienen niveles adecuados de vitamina D gracias a la exposición solar y alimentos enriquecidos. Los expertos afirman que los suplementos son necesarios solo para quienes no pueden obtener suficiente vitamina D de fuentes naturales o alimentarias.
Los grupos de mayor riesgo de deficiencia incluyen lactantes que no toman leche de fórmula enriquecida, personas mayores, mujeres embarazadas y personas con piel oscura. Además, quienes viven en latitudes septentrionales, como Inglaterra, deberían considerar suplementos en invierno.
Sylvia Christakos, bioquímica de la Facultad de Medicina Rutgers, subraya que la vitamina D es esencial para la absorción intestinal del calcio. Sin embargo, tomar suplementos en exceso no necesariamente aporta más beneficios. La clave está en evitar deficiencias y no abusar de los suplementos.
En resumen, mientras que los suplementos de esta vitamina pueden ser esenciales para corregir carencias, no son necesarios para todos. La mayoría de las personas puede mantener niveles saludables con una dieta adecuada y exposición solar.
Fuente: El país






