VENEZUELA – El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, arremetió este domingo contra la dirigente opositora María Corina Machado, calificándola de “bruja demoníaca”. Este comentario se produce apenas dos días después de que Machado recibiera el Premio Nobel de la Paz 2025 por su labor en defensa de la democracia en el país.
Maduro acusó indirectamente a Machado de solicitar una intervención extranjera, aunque no mencionó directamente el premio que la reconoció. “Un 90% de la población repudia a la bruja demoníaca de la sayona”, afirmó durante un acto oficial en Caracas. La referencia a “la sayona” alude a un personaje del folclore venezolano que, al igual que Machado, es de tez blanca y cabello negro y liso.
En su intervención, el mandatario insistió en que su gobierno busca la paz en Venezuela. “Nosotros queremos paz y paz vamos a tener, pero paz con libertad, con soberanía”, declaró durante el evento por el Día de la Resistencia Indígena, que conmemora el descubrimiento de América y resalta la resistencia de los pueblos originarios en Venezuela.
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Por su parte, María Corina Machado ha expresado su respaldo a las maniobras militares estadounidenses en el Caribe. La opositora dedicó su Nobel “al pueblo sufriente de Venezuela” y al presidente estadounidense Donald Trump, quien también aspiraba al galardón. Machado afirmó en una entrevista con Fox News que Trump “merece” el Nobel, destacando su papel en resolver conflictos y su influencia en el contexto venezolano, que según ella coloca al país “en el umbral de la libertad”.
La Casa Blanca reaccionó previamente al anuncio del Nobel, señalando que el comité “demostró que antepone la política a la paz” al no conceder el galardón a Trump. Mientras tanto, el debate en Venezuela sigue polarizado: un sector celebra la distinción internacional a Machado, mientras el gobierno cuestiona su legitimidad y la vincula con intereses externos.
El conflicto de declaraciones subraya la creciente tensión política en el país y la profunda división entre el oficialismo y la oposición. La figura de Machado continúa siendo central en la discusión sobre democracia y soberanía en Venezuela.






