TOKIO, JAPON – Japón marcó un hecho histórico este martes al designar a Sanae Takaichi como la primera mujer en asumir el cargo de primera ministra. La líder conservadora, de 64 años, logró forjar una coalición de última hora que le permitió alcanzar el poder, convirtiéndose también en la quinta persona en ocupar el puesto en apenas cinco años.
Su ascenso al liderazgo se produce en un momento de tensiones políticas y económicas para el país asiático. El Parlamento la eligió tras una votación en la que sorprendió con una mayoría inesperada, reemplazando a Shigeru Ishiba. Poco después, Takaichi se reunió con el emperador Naruhito, paso formal para asumir oficialmente el cargo.
De carácter firme y discurso directo, la exbaterista de heavy metal se describe como admiradora de Margaret Thatcher, con quien comparte una visión económica liberal y una postura de línea dura frente a China. Takaichi, al frente del Partido Liberal Democrático (PLD), buscará recuperar la confianza de los japoneses, tras los recientes escándalos de financiación que debilitaron a su colectividad.
Su nuevo mandato llega acompañado de una agenda intensa, que incluye una visita oficial del presidente estadounidense Donald Trump la próxima semana, donde se espera que ambos discutan temas comerciales y de defensa.
Una líder conservadora con una visión de cambio
El reto inmediato de Takaichi será gobernar en minoría, tras la ruptura con el Komeito, su antiguo socio de coalición, que se apartó por diferencias ideológicas. En su lugar, logró un acuerdo con el Partido Innovación de Japón (PIJ), con quienes espera estabilizar el gobierno.
En su discurso de investidura, prometió “fortalecer la economía japonesa y construir un país responsable con las generaciones futuras”. Habitantes de su ciudad natal, Nara, la describen como una líder determinada y coherente. “No es como Trump, pero tiene claro lo que está bien y lo que está mal”, expresó el jubilado Toru Takahashi.
Aunque se había comprometido a integrar un gabinete con representación femenina “al estilo nórdico”, su nuevo equipo ministerial cuenta con solo dos mujeres entre 19 ministros, repitiendo el esquema de su antecesor.
Las elegidas son Satsuki Katayama, nueva ministra de Finanzas, y Kimi Onoda, quien asumirá la cartera de Seguridad Económica. Japón ocupa actualmente el puesto 118 de 148 países en el Informe Global de Brecha de Género 2025, lo que evidencia los desafíos en materia de igualdad.
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Economía, población y relaciones internacionales
Takaichi ha expresado su intención de revivir la economía estancada y enfrentar el grave problema del envejecimiento poblacional. Sus políticas podrían retomar las bases del “Abenomics”, el plan impulsado por su mentor, el fallecido Shinzo Abe, basado en el gasto público y la flexibilización monetaria.
En el plano internacional, la primera ministra busca equilibrar las relaciones con Estados Unidos y China, sin renunciar a la seguridad nacional. Aunque en el pasado criticó duramente a Pekín, recientemente ha moderado su discurso. No asistió al santuario de Yasukuni, tradicional lugar de homenaje a los caídos en guerra, gesto interpretado como una señal diplomática.
Desde Pekín, el gobierno chino aseguró haber “tomado nota del resultado electoral” y manifestó su deseo de avanzar en una relación “basada en el respeto y la estabilidad”.
Pese a los retos, la llegada de Sanae Takaichi representa un momento histórico para Japón, abriendo paso a un liderazgo femenino que, aunque conservador, promete marcar una nueva etapa en la política nipona.






