El Senado de Estados Unidos dio un paso crucial el domingo para resolver el cierre gubernamental más largo de su historia, que ha paralizado la financiación federal desde el 1 de octubre. Tras 40 días de interrupción, los programas federales quedaron suspendidos, cientos de miles de empleados sin salario, y el caos se extendió a aeropuertos, transporte y servicios esenciales. Legisladores republicanos y demócratas acordaron dotar de fondos temporales al gobierno hasta enero, luego de intensas disputas sobre subsidios de salud, programas alimentarios y despidos de trabajadores federales.
La cámara liderada por los republicanos aprobó una votación procesal con 60 votos a favor y 40 en contra, estableciendo un límite de tiempo estricto para el debate legislativo. Este principio de acuerdo permitirá un máximo de 30 horas adicionales de discusión antes de la votación final, la cual requerirá únicamente 50 votos para aprobarse. La Cámara de Representantes deberá enviar la propuesta al presidente Donald Trump, un proceso que podría tomar varios días. Trump afirmó a los periodistas que “parece que estamos cerca de terminar con el cierre gubernamental”, tras regresar de su residencia en Mar-a-Lago, Florida.
El acuerdo busca financiar el programa de asistencia alimentaria para 42 millones de estadounidenses, revertir los despidos de empleados federales y someter a votación la extensión de la ayuda para atención médica, cuya vigencia concluye a fin de año. Según el senador demócrata Tim Kaine, la medida “protegerá a los funcionarios federales contra despidos injustificados y garantizará el pago retroactivo de sus salarios”.
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Preocupaciones por aeropuertos y economía
El cierre ha afectado gravemente los vuelos. Más de 3.000 vuelos fueron cancelados y 10.000 sufrieron retrasos, principalmente en Newark, LaGuardia, O’Hare y Hartsfield-Jackson. La FAA recomendó reducir gradualmente los vuelos, mientras los controladores trabajan sin paga. El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que un cierre prolongado podría agravar los problemas antes del Día de Acción de Gracias, inicio de la temporada navideña crucial para minoristas.
Varios líderes demócratas criticaron el acuerdo. Alexandria Ocasio-Cortez afirmó que mantener la postura es vital para proteger vidas, y el gobernador Gavin Newsom calificó la medida como “patético” en X. A pesar de las críticas, la reanudación parcial del gobierno generó cierta calma en los mercados internacionales, con subidas moderadas en bolsas asiáticas y europeas.
La medida representa un paso hacia la normalización de la administración federal, mientras legisladores continúan negociando los detalles para proteger programas esenciales y asegurar que los trabajadores suspendidos reciban sus pagos.






