ORANJESTAD – El domingo por la tarde, Sinterklaas y su acompañante Pietnan arribaron a Aruba en medio de un ambiente festivo y una multitud de padres e hijos que los esperaban. La emoción de los niños era evidente, algunos mostraban alegría mientras otros expresaban un ligero temor de que Piet se los llevara a España. El primer ministro, Mike Eman, y el Ministro de Vivienda, René “Baba” Herdé, participaron en la recepción, saludando y dando la bienvenida oficial a los personajes.
El puerto se llenó de aplausos, banderas y cámaras que capturaban cada momento. Niños y adultos se acercaban para ver de cerca a Sinterklaas y a su Pietnan, mientras los funcionarios disfrutaban del evento junto a la comunidad.
Al llegar, Sinterklaas dirigió un mensaje a la audiencia, resaltando la importancia de cuidar la naturaleza y motivar la participación en el plan nacional de reforestación. El proyecto busca plantar 100.000 árboles en los próximos cuatro años, fomentando que las comunidades embellezcan la isla. Como símbolo, Sinterklaas trajo un árbol especial desde España para el primer ministro y prometió plantarlo junto a él antes de regresar. Este gesto refuerza la participación de figuras tradicionales en la promoción de acciones ecológicas. Pietnan, en un acto humorístico, intentó meter al Ministro Herdé en su saco para llevarlo a España, pero al reconocer que “Baba” siempre se ha portado bien, decidió reservar el saco para otros niños o adultos que se hubieran portado mal.
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Desfile y recorrido por la ciudad
El recorrido continuó en tranvía, permitiendo que la multitud disfrutara de la presencia de los invitados mientras avanzaban por Caya GF Bético Croes hasta llegar a la Plaza La Linda. La celebración se extendió en la plaza, donde las familias participaron activamente, tomándose fotografías, recibiendo obsequios simbólicos y compartiendo la alegría de la tradición. Niños y padres se mostraban entusiasmados, algunos imitando los gestos de Pietnan, mientras otros escuchaban atentamente los consejos de Sinterklaas sobre la importancia de portarse bien y cuidar la naturaleza.
El evento, que combina diversión, tradición y mensajes educativos, se consolidó como uno de los momentos más esperados del año en Aruba, fortaleciendo los lazos comunitarios y culturales de la isla. Sinterklaas y Pietnan permanecieron en la plaza hasta que el recorrido concluyó, dejando una tarde inolvidable para todos los presentes.






