Haití celebra histórica clasificación al Mundial 2026

Haití celebra su clasificación al Mundial 2026, uniendo a la población en medio de la violencia y el conflicto.

por | Nov 20, 2025

Fuegos artificiales iluminan el cielo de Puerto Príncipe mientras miles de personas salen a las calles a celebrar la clasificación histórica de Haití al Mundial 2026. La población, agotada por años de violencia pandillera, encuentra un raro momento de unidad y alegría. Entre cánticos, bailes y consignas de bandas de rara, los ciudadanos de todas las edades y clases sociales comparten la euforia. La noticia llega después de que la selección tuviera que disputar todos los partidos de clasificación fuera del país, debido a problemas de seguridad y control de pandillas en los estadios locales.

Los aficionados ondean banderas nacionales y algunos recorren las calles con el torso desnudo, mientras fuegos artificiales y disparos acompañan la celebración. En barrios tradicionalmente peligrosos como Fontamara y Bas-Delmas, la población también se une, mostrando un respiro frente al dominio de grupos criminales que controlan el 90% de la capital. Sorprendentemente, incluso líderes de estas pandillas, como Jimmy Chérisier “Barbecue”, se suman a las festividades, según videos compartidos en redes sociales, marcando un cambio temporal en la dinámica de confrontación con la policía.

La victoria de Haití contra Nicaragua por 2-0 y el empate entre Costa Rica y Honduras asegura la histórica clasificación, un logro que no se lograba desde 1974. Aficionados como Widenie Bruno deciden quedarse en las calles celebrando, a pesar de los riesgos, conscientes del momento histórico que vive el país. La población demanda un feriado nacional, cerrando escuelas para prolongar la celebración y aprovechar esta rara ocasión de cohesión nacional.

Lea también: ¡Histórico! Curazao clasifica a su primer Mundial

Un respiro frente a la violencia

La clasificación al Mundial 2026 representa un respiro en medio de la crisis humanitaria y política que afecta a Haití. El país, marcado por años de inestabilidad y control pandillero, ve cómo este logro deportivo ofrece una tregua simbólica. Desde principios de 2024, la situación se agravó tras la dimisión del primer ministro Ariel Henry, obligado por la presión de las bandas. La violencia de estos grupos, acusados de asesinatos, secuestros y saqueos, ha mantenido a la población bajo constante miedo.

La euforia de este martes contrasta con la dura realidad cotidiana, donde la inseguridad limita las actividades públicas y el libre tránsito. La celebración se extiende no solo en Puerto Príncipe, sino también a ciudades del norte como Cabo Haitiano y Miragoâne, donde la población se une al júbilo general. La clasificación obliga a mirar hacia la isla de Curazao, sede de los partidos de local, y demuestra cómo el deporte puede generar unidad temporal.

A pesar de los riesgos, los ciudadanos deciden salir a las calles y vivir el momento. El impacto de esta victoria trasciende el fútbol: representa un instante de esperanza y cohesión en un país desgarrado por conflictos internos. Por unas horas, los haitianos olvidan las amenazas pandilleras y celebran juntos, recordando la importancia de la identidad nacional y la perseverancia deportiva.


Deja tu comentario

Te puede interesar leer