El “Superman brasileño” lleva alegría a niños hospitalizados en África

Leonardo Muylaert, apodado el "Superman brasileño", llevó sonrisas y esperanza a niños hospitalizados en Accra, Ghana, demostrando que la solidaridad y pequeños gestos cambian vidas.

por | Nov 29, 2025

En el servicio de oncología pediátrica del hospital Korle Bu de Accra, Ghana, la rutina silenciosa y los pasillos cargados de tensión se transformaron durante horas. Leonardo Muylaert, apodado el “Superman brasileño”, apareció vestido con el icónico traje azul, amarillo y rojo inspirado en las películas clásicas de Superman de los años 80. Su visita generó un ambiente completamente distinto: los niños conectados a goteros sonrieron, algunos se incorporaron por primera vez en días, y otros, demasiado débiles para moverse, mostraron expresiones de alegría que sus padres habían anhelado ver.

Los padres aprovecharon para tomar selfies con Muylaert, mientras el personal médico documentaba cada gesto de felicidad. “Fue de cama en cama, prestando atención a cada niño”, relató una enfermera. “En algunos casos es la primera vez que los vemos sonreír en semanas”, añadió. Para Regina Awuku, cuyo hijo de cinco años lucha contra la leucemia, el encuentro fue un momento de alivio y esperanza. “Mi hijo estaba tan feliz de ver a Superman. Esto significa mucho para nosotros”, explicó emocionada, mientras su pequeño recuperaba energía para levantarse y sonreír.

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Un héroe solidario que planta semillas de alegría 

Leonardo Muylaert, abogado de profesión, eligió Ghana para celebrar su cumpleaños, destacando su conexión con la cultura y la alegría local. Su fama inició en 2022, cuando un video viral en la CCXP lo comparó con Clark Kent. Desde entonces, transformó su notoriedad en un compromiso solidario, visitando hospitales y grupos vulnerables desde Ecuador hasta Australia. En Accra, tras el hospital, Muylaert acudió a un taller de prótesis donde niños amputados lo recibieron gritando “¡Superman!” mientras jugaban al fútbol.

Para Akua Sarpong, fundadora de la ONG Lifeline for Childhood Cancer Ghana, el efecto fue inmediato y contagioso. Muylaert subrayó que su propósito no era cambiar el mundo entero, sino propagar felicidad mediante pequeños gestos, convencido de que una sonrisa inspira otra y puede transformar vidas. Antes de regresar a Brasil, concluyó: “Todo el mundo puede ser un héroe… no hace falta una capa, la felicidad atrae y la alegría se multiplica”.

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