La llegada de un avión con 266 venezolanos deportados desde Estados Unidos reactivó la atención sobre la situación migratoria entre ambas naciones, mientras persistía una alerta de seguridad aeronáutica por el aumento de actividad militar en el Caribe. El vuelo aterrizó en el aeropuerto internacional de Maiquetía bajo supervisión diplomática, marcando la reanudación de un operativo que había sido suspendido tras la advertencia del presidente Donald Trump sobre un posible “cierre total” del espacio aéreo venezolano. Las autoridades locales destacaron que, pese a las tensiones acumuladas desde agosto por el despliegue militar estadounidense, las operaciones de repatriación habían mantenido una frecuencia regular desde febrero.
El canciller Yván Gil confirmó que Estados Unidos detuvo “de manera verbal” la ejecución del vuelo, aunque pocos días después reactivó la solicitud, y el presidente Nicolás Maduro la aprobó sin retrasos y autorizó el retorno de los ciudadanos venezolanos provenientes del sistema migratorio estadounidense. Gil explicó que la instrucción presidencial respondía al objetivo de facilitar un regreso seguro a quienes permanecían en proceso de deportación, mientras se mantenía la coordinación entre instituciones de ambos países para garantizar la continuidad de los vuelos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que estos movimientos forman parte de un esquema establecido desde principios de año.
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Repatriaciones acumuladas y normalidad operativa
Las autoridades venezolanas señalaron que este viaje corresponde al vuelo número 76 procedente de Estados Unidos y al número 95 si se incluyen las repatriaciones gestionadas desde México. Las cifras oficiales indican que 18.354 venezolanos han retornado entre ambos países durante 2025, de los cuales 14.407 llegaron específicamente desde territorio estadounidense.
Antes de la suspensión temporal, la aerolínea estadounidense Eastern Airlines mantenía dos vuelos semanales hacia Venezuela, operando cada miércoles y viernes, lo que había permitido sostener un ritmo constante de deportaciones. Funcionarios venezolanos aseguran que el aeropuerto de Maiquetía continúa operando con normalidad, pese a la advertencia emitida por la autoridad aeronáutica estadounidense sobre el incremento de actividad militar en el Caribe.
Gil afirmó que la terminal aérea mantiene un funcionamiento estable “más allá de las amenazas, más allá de los discursos, más allá de la narrativa”, insistiendo en que los vuelos se desarrollan conforme a los estándares operativos previstos por las autoridades venezolanas. El gobierno sostiene que la continuidad de estos retornos refleja la voluntad de preservar canales diplomáticos esenciales, incluso en momentos de alta tensión geopolítica.






