El Ejército de Estados Unidos confirmó nuevos ataques contra tres embarcaciones que navegaban por el Pacífico oriental y que, según inteligencia militar, estaban vinculadas al narcotráfico internacional. Las operaciones dejaron un saldo de ocho personas muertas, como parte de una campaña antidrogas intensificada desde septiembre.
De acuerdo con el Comando Sur, las embarcaciones transitaban por rutas marítimas identificadas como corredores habituales del tráfico de drogas en la región. Tras verificar actividades ilícitas, se activaron operativos aéreos y navales, que culminaron con los ataques en mar abierto.
En el primer operativo, tres hombres murieron al ser impactada la embarcación, mientras que en el segundo se reportaron dos fallecidos. La tercera acción militar dejó otras tres víctimas, completando el balance de ocho muertos durante estas intervenciones. Las fuerzas armadas utilizaron información de inteligencia previa para respaldar los ataques, lo que les permitió ubicar los objetivos sin necesidad de abordajes directos. Las imágenes difundidas muestran cómo los botes flotaban antes de que los alcanzaran, como evidencia de las acciones ejecutadas.
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Al menos 95 muertos han dejado los ataques en el Caribe
Desde comienzos de septiembre, la campaña antidroga estadounidense en el Caribe y el Pacífico ha dejado al menos 95 muertos y 26 lanchas destruidas. Las operaciones se desarrollan bajo el mando del jefe del Pentágono, Pete Hegseth, dentro de una estrategia regional de seguridad.
Los ataques se producen en medio de un amplio despliegue militar estadounidense, que incluye un portaaviones y varios buques de guerra en el Caribe. El presidente Donald Trump sostiene que el objetivo exclusivo es frenar el narcotráfico, considerado una amenaza directa para la seguridad nacional.
No obstante, el gobierno venezolano cuestionó las acciones militares, asegurando que se trata de un pretexto para impulsar un cambio político en la región. Washington ha rechazado estas acusaciones, reiterando que la ofensiva continuará mientras persistan las rutas marítimas del narcotráfico.






