El expresidente brasileño Jair Bolsonaro salió este miércoles de prisión, por primera vez desde su encarcelamiento a fines de noviembre, para someterse a una cirugía programada este jueves, confirmaron fuentes hospitalarias a la AFP.
El mandatario, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de estado, ingresó al hospital DF Star en Brasilia bajo un convoy de vehículos negros escoltados por motocicletas, observado por periodistas en el lugar. La duración de su hospitalización no ha sido revelada, aunque se espera que permanezca bajo estricta vigilancia durante todo el procedimiento.
El juez de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes, autorizó el traslado y supervisa el proceso judicial que derivó en la condena de Bolsonaro en septiembre. Desde la Policía Federal de Brasilia hasta el hospital, el convoy completó el recorrido en apenas unos minutos, cumpliendo con medidas de seguridad excepcionales para proteger al expresidente.
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Cirugía y medidas de seguridad
El procedimiento quirúrgico programado para Bolsonaro consiste en la corrección de una hernia inguinal, la cual genera una protuberancia en la ingle debido a la salida de un órgano a través de un desgarro del músculo abdominal. El expresidente, de 70 años, arrastra secuelas del ataque con arma blanca que sufrió en 2018, durante un mitin de campaña, que requirió múltiples intervenciones quirúrgicas mayores.
La corte ordenó que se garantice vigilancia permanente las 24 horas del día, con un mínimo de dos agentes presentes en la puerta de la habitación durante toda la estancia hospitalaria. La medida busca asegurar la seguridad de Bolsonaro y evitar incidentes en el contexto de su condena y la tensión política que genera su figura en Brasil.
Familiares y allegados han permanecido atentos a la situación, mientras los medios de comunicación monitorean el ingreso y las condiciones del expresidente. El gobierno y las autoridades locales coordinan protocolos sanitarios y de seguridad, dado que cualquier complicación médica podría tener repercusiones políticas inmediatas, considerando el perfil de Bolsonaro y su influencia en la esfera política nacional.
La salida temporal de prisión marca un momento excepcional en la situación judicial del expresidente, y pone en evidencia la combinación de factores legales, médicos y de seguridad que rodean a uno de los líderes más polarizadores en la historia reciente de Brasil.






