La celebración de Año Nuevo en la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, terminó en tragedia tras el incendio de un bar que dejó alrededor de 40 personas muertas y más de un centenar de heridos, muchos de ellos en estado grave. El fuego se desató en plena madrugada, cuando el local estaba lleno de turistas que festejaban la llegada de 2026. Las autoridades consideran el siniestro como una de las peores tragedias recientes del país, tanto por la magnitud de las víctimas como por el impacto internacional del hecho.
El incendio comenzó hacia la 01:30 de la madrugada en el bar Le Constellation, un establecimiento muy popular entre jóvenes y visitantes extranjeros. Según información oficial, el lugar tenía capacidad para unas 300 personas en su interior y otras 40 en la terraza. En cuestión de minutos, las llamas se propagaron rápidamente, generando escenas de pánico entre quienes intentaban escapar. Algunos testigos relataron que las salidas quedaron bloqueadas por el humo y el fuego, obligando a varias personas a intentar romper ventanas para huir. Muchos salieron con quemaduras visibles y en estado de shock, mientras otros quedaron atrapados dentro del local.
Las autoridades del cantón de Valais confirmaron inicialmente una cifra cercana a 40 fallecidos y al menos 115 heridos, la mayoría con lesiones graves. El jefe policial Frédéric Gisler señaló que el balance podría variar mientras avanzan las labores de identificación. Por su parte, el embajador de Italia en Suiza mencionó un número mayor de víctimas mortales, aunque ese dato no ha sido confirmado oficialmente. Se presume que entre los fallecidos y heridos hay ciudadanos de varios países, dado el carácter internacional del centro turístico.
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Investigación en curso y testimonios de horror
Las autoridades descartaron desde un primer momento la hipótesis de un atentado. El ministro regional de seguridad, Stéphane Ganzer, explicó que sí se registró una explosión, pero que esta habría sido consecuencia directa del incendio y no su causa inicial. La fiscalía abrió una investigación para esclarecer cómo se originó el fuego y evaluar posibles responsabilidades. Los equipos forenses trabajan contrarreloj para identificar a las víctimas, un proceso que podría tardar varios días debido a la gravedad de los daños.
Durante la noche posterior a la tragedia, cientos de personas se reunieron en silencio para rendir homenaje a las víctimas. Habitantes de localidades cercanas describieron el bar como un punto habitual de encuentro. Un vecino relató que al principio pensaron que se trataba de un incendio menor, pero al llegar al lugar se encontraron con “una escena apocalíptica”. Otros testigos hablaron de personas corriendo envueltas en llamas y de intentos desesperados por auxiliar a quienes habían caído inconscientes.
Los servicios de emergencia del principal hospital del Valais se vieron desbordados, por lo que varios heridos fueron trasladados a centros médicos de Lausana, Ginebra y Zúrich, e incluso a hospitales de Francia e Italia. Gobiernos extranjeros confirmaron que ciudadanos franceses e italianos figuran entre los lesionados y desaparecidos. La presidenta de la Comisión Europea expresó su solidaridad y aseguró que la Unión Europea está en contacto con Suiza para ofrecer apoyo mientras continúa la investigación de una tragedia que ha conmocionado a todo el continente.






