Estados Unidos anunció este miércoles la incautación de dos buques petroleros sancionados, uno en el Atlántico y otro en el Caribe, en el marco de la presión sobre la producción y venta de crudo venezolano. El Comando Sur comunicó la interceptación del petrolero en el Caribe, mientras que el Comando Europeo estadounidense capturó el buque perseguido en el Atlántico Norte cerca de Islandia tras varios días de persecución.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, declaró en su red X que el bloqueo del petróleo venezolano ilícito y sancionado sigue en pleno vigor en cualquier parte del mundo, enfatizando la continuidad de las operaciones militares y diplomáticas. Estas acciones forman parte de la estrategia de Washington para mantener un control estricto sobre Caracas y regular la producción y comercio de crudo internacionalmente.
Rusia protestó por la interceptación del buque en el Atlántico Norte, pero la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la embarcación era “apatrida” y que su bandera había sido falsificada, justificando la incautación. El Departamento del Tesoro mantiene desde 2024 una lista de buques cisterna sancionados, susceptibles de decomiso según la legislación estadounidense. En contraste, la multinacional Chevron opera en Venezuela con un permiso especial que exime de sanciones, permitiendo continuidad en sus operaciones sin interferencias de Estados Unidos.
La presión se intensificó desde septiembre, cuando EE.UU. atacó presuntas lanchas de narcotraficantes partiendo de las costas venezolanas, resultando en más de cien muertos y ampliando el control sobre la región.
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El petróleo venezolano y el control estadounidense
Trump anunció el bloque petrolero en diciembre, las incautaciones escalaron rápidamente, y Maduro denunció estos actos como “piratería”, mientras que las fuerzas militares capturaron a él y a su esposa en un sorpresivo ataque el 3 de enero en Caracas, afirmó que Estados Unidos gobernará Venezuela y que las empresas estadounidenses controlarán su crudo, el cual representa las mayores reservas probadas del mundo. El secretario de Energía, Chris Wright, aseguró que Washington controlará las ventas de petróleo venezolano “indefinidamente”, mientras la presidenta interina Delcy Rodríguez promete cooperar ante posibles cambios de régimen más amplios.
La operación en el Atlántico Norte evidenció la complejidad del mercado negro de crudo, ya que las autoridades sancionaron al tanquero por sus vínculos con Irán y Hezbolá, cambiaron su nombre y bandera, y un submarino ruso intentó escoltarlo sin éxito. China, gran receptora del petróleo venezolano, manifestó su irritación por el bloque y las operaciones militares, mientras PDVSA anunció negociaciones con Estados Unidos para la venta de volúmenes de crudo, en medio de tensiones internacionales crecientes.






