El volcán Kilauea, situado en el archipiélago de Hawai, volvió a registrar una intensa actividad eruptiva que ofreció un impactante espectáculo de lava y gases visible a gran distancia. El fenómeno fue confirmado por especialistas del Servicio Geológico de Estados Unidos, quienes monitorean de forma permanente el comportamiento de este volcán altamente activo.
Desde diciembre de 2024, el Kilauea ha mantenido una actividad constante, expulsando miles de toneladas de roca fundida y gases volcánicos, lo que refuerza su reputación internacional. Durante el episodio más reciente, la lava incandescente fue lanzada a más de 1.500 pies de altura, mientras columnas de humo alcanzaron hasta seis kilómetros.
Los vulcanólogos explicaron que este tipo de erupciones suelen tener una duración aproximada de un día, aunque su intensidad puede variar significativamente. A pesar de su corta duración, estos efectos pueden liberar hasta 100.000 toneladas de dióxido de azufre, un gas con efectos ambientales relevantes.
Este compuesto reacciona en la atmósfera y produce una neblina conocida como vog, o smog volcánico, que puede generar molestias respiratorias. Las autoridades señalaron que este fenómeno puede afectar principalmente a personas con condiciones respiratorias preexistentes.
Además de lava y gases, la erupción lanzó pequeñas astillas de cristal volcánico conocidas como “el pelo de Pelé”, en referencia a la diosa hawaiana de los volcanes. Estas partículas son extremadamente finas y pueden causar irritación en la piel y los ojos, según advirtieron los expertos.
El Servicio Geológico aclaró que la erupción no representa un peligro inmediato para asentamientos humanos, debido a las restricciones vigentes en la zona. La Caldera del Volcán permanece cerrada al público desde hace casi dos décadas como medida preventiva.
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Un volcán pequeño, pero con actividad constante
El Kilauea ha mostrado una actividad casi continua desde 1983, convirtiéndose en uno de los principales objetos de estudio vulcanológico del mundo. Forma parte de los seis volcanes activos que existen en las islas Hawai, junto al Mauna Loa, el volcán más grande del planeta.
Aunque el Kilauea es considerablemente más pequeño que su vecino, destaca por su frecuencia eruptiva y espectacularidad visual. Estos eventos continúan atrayendo la atención científica internacional y subrayan la importancia de mantener vigilancia constante ante fenómenos naturales activos.






