Un hallazgo macabro sacudió a Ecuador este domingo cuando la Policía Nacional reportó el descubrimiento de cinco cabezas humanas colgadas en una playa turística, un hecho que generó consternación y temor entre residentes y turistas. El descubrimiento se realizó en Puerto López, un popular destino costero de la provincia de Manabí, conocido por su belleza y por el turismo de observación de ballenas.
Las autoridades encontraron colgadas de cuerdas cinco cabezas humanas, atadas a dos postes de madera frente al mar, justo sobre la arena de la playa, en un sector muy cercano a un hotel frecuentado por visitantes nacionales e internacionales. Junto a los restos, las autoridades hallaron un mensaje intimidatorio en una tabla de madera y analizan su contenido unidades especializadas en criminalística e inteligencia.
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Hipótesis apuntan a cobros de “Vacunas”
El mensaje amenazante, según los investigadores, parece estar dirigido a personas que estarían involucradas en robos o extorsiones a pescadores locales, conocidas en la región como “vacunas”, un término que describe el cobro de cuotas por grupos criminales a cambio de supuesta protección. La escena, captada en redes sociales y difundida por medios de comunicación, muestra la crudeza del acto y ha provocado alarma entre la población, que observa con preocupación una escalada de violencia en la zona.
Hasta el momento, las autoridades no han logrado dar con el resto de los cuerpos de las víctimas, lo que complica la identificación completa de los fallecidos, aunque familiares han acudido al lugar para colaborar con la investigación. La Policía mantiene acordonada la zona y ha desplegado unidades tácticas e investigativas para recabar todos los indicios posibles que permitan esclarecer este crimen.
Según informes preliminares, se sospecha que las víctimas fueron asesinadas en alta mar y que sus cuerpos podrían haber sido trasladados y luego abandonados en la playa, aunque esta hipótesis aún está siendo analizada por peritos. Familiares de las personas desaparecidas habrían reconocido las cabezas, lo que ha agregado un componente de dolor humano al caso y ha incrementado la presión social para que se esclarezcan las razones del crimen.






