Las muertes de migrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante el gobierno del presidente Donald Trump han generado alarma. Datos oficiales indican que los primeros días de 2026 ya dejaron un registro trágico, pues al menos 4 migrantes murieron mientras estaban detenidos, todos hombres de entre 42 y 68 años. Dos eran originarios de Honduras, uno de Cuba y otros de Camboya, según los comunicados del ICE.
Las causas conocidas incluyen problemas cardíacos, mientras que otros casos aún se mantienen bajo investigación, reflejando deficiencias en la atención médica proporcionada a los detenidos.
El récord de muertes bajo custodia en 2025 superó cualquier cifra desde 2004. Al menos 30 personas fallecieron en centros de detención, marcando el año más letal de las dos últimas décadas. La cifra supera el total de muertes ocurridas durante todo el mandato de Joe Biden (2021-2025), que registró 26 fallecidos en cuatro años, según la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración. La creciente preocupación por la seguridad de los detenidos ha sido respaldada por informes de la ACLU. Estos advierten que hasta el 95% de estas muertes podrían haberse prevenido con atención médica adecuada.
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Aumento de detenciones y falta de atención médica
El número de personas bajo custodia del ICE se duplicó en apenas un año. Más de 68.000 adultos estaban detenidos a finales de diciembre de 2025, frente a los 36.000 registrados en diciembre de 2023. El incremento en las detenciones coincide con el aumento de muertes, lo que evidencia las dificultades del sistema para brindar asistencia médica efectiva. Observadores y expertos médicos advierten que tratamientos incorrectos o retardados contribuyen significativamente a las tragedias en los centros de detención, señalando un patrón de negligencia estructural que afecta la vida de los migrantes más vulnerables.
Hasta ahora, el ICE no ha respondido a solicitudes de comentarios sobre estos incidentes recientes. Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos y abogados especializados continúan presionando para que se revisen protocolos de seguridad y atención médica, con el objetivo de evitar que esta situación se repita en 2026.






