Un avión procedente de Arizona, Estados Unidos, aterrizó este lunes en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, Venezuela, transportando 235 ciudadanos venezolanos deportados. La operación forma parte de la Gran Misión Vuelta a la Patria, programa de repatriación que busca facilitar el retorno de venezolanos desde el exterior.
El Ministerio del Interior confirmó que entre los pasajeros había 219 hombres y 16 mujeres, quienes recibieron atención integral a su llegada por parte de los órganos de seguridad ciudadana. Esta acción se da apenas días después de un ataque estadounidense en Caracas que resultó en la captura del dictador Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, marcando un punto de tensión en las relaciones bilaterales.
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Un hito histórico para Venezuela
El gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez calificó la operación como un hito histórico, destacando que este es el vuelo número 100 dentro de la misión de repatriación. Según la administración venezolana, la iniciativa fue creada por Maduro para proteger y garantizar el regreso seguro de los ciudadanos que permanecen fuera del país.
El vuelo de este lunes es el segundo en registrarse tras la captura de Maduro, luego de que el sábado anterior aterrizara otro avión con 199 migrantes provenientes de Estados Unidos, incluidos 181 hombres y 18 mujeres, en una operación similar. La llegada de estos vuelos refleja la continuidad del programa de repatriación, incluso ante las recientes tensiones políticas y militares entre ambos países.
El ataque estadounidense en Caracas el pasado 3 de enero dejó un saldo de al menos 100 personas fallecidas, entre ellos 20 militares venezolanos y 32 miembros de las fuerzas de seguridad cubanas, según reportes oficiales. A pesar de estas circunstancias, la repatriación de venezolanos continúa, con vuelos regulares desde Estados Unidos y próximamente desde Panamá, que enviará por primera vez un avión directo a Caracas. La medida busca atender a los ciudadanos que han quedado varados en el exterior y reafirma el compromiso del gobierno venezolano con sus migrantes, demostrando que la Gran Misión Vuelta a la Patria sigue operativa a pesar de los conflictos recientes.






