Una megatormenta invernal avanza sobre Estados Unidos y amenaza con cubrir amplias regiones con nieve, hielo y lluvia helada, elevando el riesgo para millones de residentes. Según los pronósticos oficiales, unas 160 millones de personas podrían verse afectadas por esta masa de aire ártico, que se desplaza desde la costa oeste hacia el interior del país.
Varios gobiernos estatales activaron declaratorias de emergencia preventiva, mientras la tormenta avanza por California y continúa su trayectoria sobre las Montañas Rocosas y las Llanuras centrales. El Servicio Meteorológico Nacional alertó sobre una posible acumulación catastrófica de hielo, capaz de provocar daños severos en infraestructura, árboles y redes eléctricas durante los próximos días.
Las autoridades advirtieron que podrían registrarse cortes de energía prolongados, carreteras intransitables y condiciones de viaje extremadamente peligrosas para conductores y peatones. El meteorólogo Ryan Maue señaló que los próximos diez días podrían convertirse en el peor episodio invernal en cuarenta años, recomendando a la población preparar refugios y suministros básicos.
Además, pidió a los residentes planificar desplazamientos y ayudar a personas vulnerables, ante temperaturas inferiores a menos dieciocho grados Celsius que aumentarían el riesgo de hipotermia. La magnitud del sistema ya impactó el transporte aéreo, con más de mil quinientos vuelos cancelados, especialmente en Texas, donde persiste el recuerdo de la crisis energética de 2021.
Lea también: Muertes de migrantes bajo custodia del ICE aumentó en el Gobierno Trump
Estados se preparan con refugios, energía y operativos
En Texas, las autoridades aseguraron que la red eléctrica está reforzada, luego del colapso ocurrido hace cinco años que dejó millones de hogares sin electricidad. El gobernador Greg Abbott afirmó que no se esperan interrupciones masivas del servicio, aunque se mantienen brigadas listas para responder ante cualquier contingencia.
En Houston fueron habilitados doce refugios temporales para recibir a personas sin vivienda o en riesgo, mientras vecinos abastecen agua, generadores y alimentos no perecederos. Funcionarios locales pidieron actuar con prudencia y prepararse como si se tratara de una tormenta histórica, reforzando hogares y evitando traslados innecesarios durante los picos de frío.
En Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul advirtió que permanecer pocos minutos al aire libre podría ser peligroso para la salud por hipotermia y congelación rápida. Miles de trabajadores desplegaron quitanieves y equipos de emergencia para mantener las rutas despejadas y restablecer los servicios básicos ante cualquier falla operativa.
Expertos también mencionan el vórtice polar, fenómeno que desplaza aire helado hacia el sur y que en los últimos años aparece con mayor frecuencia. Aunque la relación con el cambio climático sigue en estudio, científicos señalan que el calentamiento desigual del Ártico podría influir en la intensidad de estos episodios extremos recientes.






