En la noche del martes, miles de cubanos salieron a las calles de La Habana con antorchas encendidas, en una marcha considerada histórica y simbólica en rechazo a las amenazas de Estados Unidos contra la isla. El tradicional desfile, conocido como Marcha de las Antorchas, se celebró en vísperas del nacimiento del héroe nacional José Martí, figura central de la identidad cubana desde hace décadas.
En la escalinata de la Universidad de La Habana, miles de jóvenes encendieron sus antorchas, cuya luz iluminó las calles mientras avanzaban durante casi un kilómetro por el centro de la capital cubana. La movilización, más multitudinaria que en años recientes, tuvo un carácter marcado por el rechazo a lo que el Gobierno cubano define como amenazas e injerencia de Estados Unidos en los asuntos regionales.
La presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), Litza González, destacó frente a la multitud que el acto no era sólo conmemorativo, sino un llamado a mantener la firmeza ideológica y la defensa de la patria ante presiones externas. “Martí no es una estatua ni un nombre en los libros, es un ejemplo vivo que nos guía contra el imperialismo”, dijo González, subrayando el compromiso de las nuevas generaciones con esos ideales históricos.
El presidente cubano Miguel Díaz‑Canel encabezó la marcha y caminó junto a los jóvenes desde la escalinata hasta la Fragua Martiana, sitio simbólico donde José Martí estuvo preso en su adolescencia por luchar por la independencia. Muchos participantes portaban consignas y banderas cubanas, y expresaron su rechazo a las políticas estadounidenses hacia la isla, que recientemente ha experimentado tensiones crecientes tras la operación militar estadounidense que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro.
La marcha también incorporó el lema “Antorcha Centenaria Antimperialista”, en alusión al centenario del nacimiento del líder revolucionario Fidel Castro, figura histórica vinculada con la primera marcha de la antorchas en 1953. Durante el recorrido, los jóvenes reiteraron su apoyo a la Revolución Cubana y destacaron la importancia de seguir defendiendo la soberanía y unidad latinoamericana frente a lo que califican como amenazas externas.
Organizaciones estudiantiles, sociales y gubernamentales participaron de la marcha, que se realizó en un contexto de tensiones diplomáticas, desafíos económicos y debates regionales sobre soberanía e independencia.
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Recordando la historia y el momento actual
La Marcha de las Antorchas se celebra cada 27 de enero desde 1953 para honrar a José Martí, y este año adquirió un significado adicional en medio de un clima de confrontación política. Además de recordar el legado martiano, los organizadores incluyeron referencias al impacto de las recientes tensiones geopolíticas que involucran a Cuba y Estados Unidos, promoviendo un mensaje de resistencia.
La conmemoración se desarrolló sin reportes significativos de incidentes y fue acompañada de expresiones de unidad, patriotismo y compromiso con los ideales históricos de independencia, justicia social y antimperialismo. La marcha culminó en la Fragua Martiana con discursos y actos simbólicos que reforzaron la narrativa oficial de defensa frente a presiones externas y reafirmaron la resolución de las nuevas generaciones de seguir el legado de Martí y Castro.
El evento también fue utilizado por las autoridades para subrayar la importancia de la soberanía nacional y la permanencia de la identidad revolucionaria en tiempos de desafíos regionales.






