Una aeronave de Satena con quince personas a bordo desapareció del radar mientras cubría la corta ruta entre Cúcuta y Ocaña, generando alarma regional inmediata. El vuelo, identificado con la matrícula HK4709, transportaba trece pasajeros y dos tripulantes en un trayecto habitual que no superaba veinte minutos.
La pérdida de contacto se produjo poco antes del mediodía, cuando el avión debía aproximarse al aeropuerto Aguas Claras para completar el aterrizaje programado. Centros de control aéreo reportaron silencio total en comunicaciones, activando protocolos de emergencia y notificaciones simultáneas a autoridades aeronáuticas y equipos de rescate.
La última señal conocida situó la aeronave entre Hacarí y La Playa de Belén, zona montañosa del Catatumbo con condiciones geográficas complejas. Familiares de los ocupantes comenzaron a concentrarse en terminales aéreas, mientras crecía la incertidumbre por la ausencia de información confirmada.
Entre los pasajeros viajaban figuras políticas regionales, incluyendo candidatos a la Cámara de Representantes, lo que incrementó la atención mediática.
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Autoridades activan búsqueda y suspenden itinerario
La ministra de Transporte informó que la Aeronáutica Civil abrió investigación técnica inmediata, desplegando personal especializado para reconstruir la ruta y recopilar datos. También se instaló un Puesto de Mando Unificado, encargado de coordinar fuerzas militares, policía, organismos de socorro y autoridades locales.
Equipos terrestres y aéreos iniciaron recorridos en la región del Catatumbo, marcada por selva, montañas y limitaciones de acceso. Satena decidió suspender el resto del itinerario asignado a esa aeronave, que incluía escalas en Medellín, Ocaña, Cúcuta y Tibú.
La aerolínea aseguró colaborar plenamente con la investigación, facilitando registros técnicos, historial de mantenimiento y comunicaciones previas al incidente. En Ocaña, el alcalde y funcionarios aeroportuarios conformaron una mesa de crisis, destinada a centralizar información y atender a familiares.
Las autoridades pidieron evitar rumores y esperar reportes oficiales, subrayando que cualquier dato será confirmado únicamente por los canales institucionales. Mientras avanzan las labores de rastreo, la prioridad es localizar la aeronave, esclarecer lo ocurrido y brindar respuestas a los afectados.
El episodio reaviva la preocupación por la conectividad aérea regional, donde vuelos cortos son esenciales para transporte médico, político y comunitario cotidiano.






