Un video que se ha vuelto viral en TikTok reabrió el debate sobre el uso de las playas en Aruba, luego de que una turista argentina denunciara que intentaron expulsarla de una palapa pública. La grabación, publicada por la propia joven, muestra el momento en que seguridad del hotel y la policía discuten sobre el derecho a permanecer.
En el clip, la visitante relata que se encontraba en la playa frente al Manchebo Beach Resort & SPA, celebrando su cumpleaños. Detrás se observan las instalaciones del hotel y la palapa donde ella y su familia ya estaban instalados desde temprano. Según su testimonio, empleados del establecimiento se acercaron primero para advertir que debían retirarse porque esas estructuras estaban reservadas exclusivamente para huéspedes.
La familia respondió que la playa es un espacio público, por lo que no existía fundamento para desalojarlos. La tensión aumentó cuando, afirma la joven, llegaron más guardias de seguridad y posteriormente el gerente del hotel. El personal insistió en que la palapa estaba alquilada por el hotel, alegando pagos y supuestos derechos de uso.
Ante la presión, la chica se negó y optó por llamar a la policía, aunque enfrentaron dificultades porque no tenían señal para llamadas internacionales. Finalmente, un familiar ingresó al hotel para pedir un teléfono y denunciar que estaban siendo hostigados por varios empleados. Minutos después llegaron agentes, quienes escucharon ambas versiones y revisaron la situación en el lugar.
La policía determinó que las palapas están en terreno público y no pueden ser privatizadas, desautorizando la actuación del hotel.
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La ley respalda el acceso libre
El caso volvió a encender una discusión que lleva años en la isla sobre el control de espacios costeros. Durante mucho tiempo, hoteles han asumido que construir palapas frente a sus instalaciones les otorga propiedad o exclusividad. Sin embargo, fallos judiciales previos establecen que el mar y la playa pertenecen al dominio público, independientemente de quién financie estructuras.
Eso significa que cualquier persona, local o turista, puede ocupar una palapa si está disponible. Las autoridades explican que los hoteles pueden alquilar sillas o servicios, pero no reservar la sombra o el terreno. La regla práctica es sencilla: quien llega primero usa el espacio, sin desplazar a otros.
En su mensaje final, la joven anima a otros visitantes a no ceder ante presiones indebidas. “Si los quieren sacar, llamen a la policía, la palapa es pública”, dice, frase que convirtió el video en tendencia.






