Cuba se queda sin combustible: transporte, vuelos y hoteles frenan actividad

La escasez de combustible paraliza La Habana: menos transporte, vuelos limitados y hoteles cerrados por medidas de emergencia del Gobierno.

por | Feb 9, 2026

La capital cubana amaneció con calles vacías, menos tráfico y comercios operando a medias, señales visibles de una crisis energética que golpea la rutina diaria. Desde este lunes, el Gobierno activó nuevas medidas de ahorro de combustible, buscando sostener servicios esenciales mientras enfrenta el estrangulamiento energético atribuido a sanciones de Estados Unidos, que limitan las importaciones.

En barrios tradicionales de La Habana, como El Vedado, las aceras lucían inusualmente desiertas, con menos transporte público y largas esperas para conseguir movilidad. Rosa Ramos, enfermera, aguardó más de una hora para llegar al hospital, reflejando la dificultad cotidiana para trasladarse al trabajo, mientras taxis privados elevaron tarifas ante la escasez de gasolina.

El paquete oficial incluye semana laboral de cuatro días, teletrabajo obligatorio y racionamiento de combustible a particulares, decisiones descritas por las autoridades como acciones de resistencia. Sin embargo, la población admite incertidumbre sobre cuánto tiempo podrá sostenerse el país bajo estas restricciones, que afectan ingresos, horarios y acceso a servicios básicos esenciales.

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Transporte, vuelos y turismo bajo presión

La situación también alcanzó al sector aéreo, donde el suministro de combustible para aerolíneas quedó suspendido durante un mes, obligando a realizar escalas técnicas para reabastecerse. Paralelamente, hoteles con baja ocupación comenzaron a cerrar y turistas fueron reubicados, especialmente en Varadero y otras provincias, mientras el transporte interprovincial reduce frecuencias.

México y Rusia reaccionaron públicamente ante el escenario, calificando de injustas o asfixiantes las presiones económicas sobre la isla, y anunciaron apoyo humanitario y conversaciones. La presidenta mexicana envió víveres por vía marítima, mientras Moscú reconoció la gravedad crítica de la coyuntura, reforzando contactos diplomáticos con autoridades cubanas para la cooperación.

En paralelo, escuelas y universidades migraron a modalidades a distancia o semipresenciales, recordando etapas de emergencia anteriores, mientras se prioriza energía para alimentos y electricidad. El Gobierno sostiene que estas decisiones buscan proteger actividades estratégicas que generan divisas, como el tabaco, aunque la vida diaria continúa desacelerándose visiblemente.

El panorama revive comparaciones con el “período especial” de los noventa, cuando la caída soviética dejó a la isla sin petróleo. Hoy, nuevamente, la escasez redefine horarios, movilidad y expectativas, mientras los ciudadanos ajustan rutinas intentando mantener servicios básicos en medio de restricciones prolongadas.


 

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