El parlamentario Eduard Pieters, de la fracción PPA, lanzó una advertencia sobre el aumento del costo de vida en Aruba, señalando que la situación se ha vuelto insostenible. Durante una conferencia reciente, denunció que los ciudadanos reciben “golpe tras golpe” con incrementos constantes, mientras el gobierno no presenta un plan claro. La preocupación surge en medio de un contexto económico complejo que impacta directamente a la isla.
La crisis se agrava por factores internacionales, especialmente el aumento del precio del petróleo, que ya supera los 100 dólares y podría llegar a 150. Esto afecta a Aruba debido a su dependencia de importaciones, generando aumentos en costos logísticos. Según el sector comercial, se proyecta un incremento del 25 % en el flete después del 12 de abril, lo que se traducirá en precios más altos para productos basicos.
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Críticas al gobierno y propuestas sobre la mesa
Pieters cuestionó el silencio del gobierno, asegurando que no se ha informado a la población sobre el impacto real ni sobre medidas para mitigar la situación. Señaló que otros países de la región, como Curazao y Sint Maarten, han actuado, mientras en Aruba no hay claridad sobre estrategias. Para el parlamentario, la falta de comunicación y liderazgo agrava la incertidumbre entre los ciudadanos que enfrentan el aumento constante de precios.
El legislador también criticó las promesas incumplidas de los partidos en el poder, indicando que no se han concretado acciones para reducir el costo de vida. Según explicó, el sistema fiscal actual, basado en el BBO, incrementa los precios de manera acumulativa, ya que cada aumento internacional se refleja directamente en el consumidor, generando mayor carga económica para la población.
Desde el PPA, se han planteado alternativas, como reemplazar el BBO por un sistema de IVA y eliminar impuestos sobre el flete y aranceles en productos básicos. Pieters afirmó que existen soluciones viables que podrían aplicarse de inmediato, pero señaló que falta voluntad política para implementarlas.
Finalmente, hicieron un llamado al ministro de Finanzas y al primer ministro para que expliquen cómo enfrentarán esta situación. La advertencia deja sobre la mesa un mensaje claro: la presión económica sigue aumentando y el debate sobre el costo de vida se intensifica.







