Sicarios asesinaron a tiros a una jueza en Ecuador en medio del estado de excepción que el Gobierno mantiene para enfrentar la violencia del crimen organizado. El hecho ocurrió en la ciudad de Machala, provincia de El Oro, cerca de la frontera con Perú, cuando los atacantes dispararon contra la magistrada mientras se desplazaba en un vehículo sin su esquema completo de seguridad. Las autoridades identificaron a la víctima como Lady Pachar, de 41 años.
De acuerdo con información policial, el ataque se produjo el lunes cuando dos hombres a bordo de una motocicleta interceptaron el vehículo y dispararon contra la jueza. Las autoridades confirmaron posteriormente el crimen en un contexto en el que el país enfrenta una escalada de violencia pese a las medidas de emergencia vigentes. Según reportes oficiales, Pachar había recibido amenazas desde 2025, lo que abre la hipótesis de una posible represalia vinculada a decisiones judiciales previas.
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Sistema judicial bajo presión en medio de la violencia
El asesinato ha reavivado el debate sobre la seguridad de jueces y fiscales en Ecuador, donde el avance del crimen organizado ha incrementado los riesgos para funcionarios del sistema de justicia. La secretaria de la Comisión Académica del Colegio de Abogados de El Oro, Ana María Jaramillo, advirtió que la exposición pública de los operadores judiciales los deja en una situación de vulnerabilidad. En ese sentido, pidió al Estado mayor protección y criticó la falta de garantías para ejercer sus funciones con independencia.
Machala, capital de la provincia de El Oro, es una zona estratégica por su cercanía con Perú, país que junto a Colombia concentra parte importante de los cultivos ilícitos de la región. Esta ubicación ha convertido al territorio en un corredor clave para el narcotráfico, lo que ha fortalecido la presencia de bandas criminales que operan en el país.
Ecuador atraviesa una crisis de seguridad que el Gobierno del presidente Daniel Noboa intenta contener con estados de excepción, despliegue militar y otras medidas de control. Sin embargo, las cifras de violencia continúan en aumento y el país se mantiene entre los más afectados de Sudamérica. El asesinato de la jueza Pachar se suma a una serie de hechos que evidencian la presión creciente sobre el sistema judicial en medio del conflicto con el crimen organizado.







