La situación en el Internado Judicial de Barinas, en Venezuela, escaló tras un motín protagonizado por cientos de reclusos que denunciaron presuntos malos tratos y torturas dentro del centro penitenciario. El hecho ocurrió en el marco de una protesta carcelaria que incluyó incendios, pancartas y la toma de áreas internas del penal, según reportes de organizaciones de derechos humanos.
De acuerdo con la información de la oenegé Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), más de cien mujeres privadas de libertad fueron trasladadas desde el anexo femenino del recinto. La medida se dio en medio de una jornada de alta tensión dentro del penal, donde también participaron familiares que exigían respuestas de las autoridades.
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El motín comenzó cuando internos del penal se concentraron en los techos del recinto con pancartas en las que pedían el cese de supuestos abusos y una revisión de sus casos. En medio de la protesta, también se reportaron incendios de colchones y sábanas dentro de las instalaciones.
El OVP señaló que la protesta incluyó a más de mil reclusos entre hombres y mujeres, algunos de los cuales habrían iniciado una huelga interna en rechazo a las condiciones del penal. Los detenidos aseguran que las autoridades los golpearon y les dieron malos tratos, y sus familiares han reiterado estas denuncias en días recientes.
Durante el desarrollo del motín, se informó del desalojo de más de 100 mujeres del anexo femenino, aunque no se precisó su destino final. Las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial detallado sobre lo ocurrido ni sobre posibles heridos o fallecidos.
El caso se suma a otros episodios recientes de tensión en cárceles venezolanas, en medio de cuestionamientos sobre el sistema penitenciario y las condiciones de reclusión en el país. Organizaciones de derechos humanos han pedido investigaciones y mayor transparencia sobre lo ocurrido dentro del centro penitenciario de Barinas.







