El Gobierno de Aruba decidió mantener el subsidio a la gasolina y el diésel durante el mes de junio de 2026, como medida para enfrentar el aumento de los precios internacionales del petróleo y proteger la economía local. La decisión fue anunciada por el ministro de Economía, Geoffrey Wever, quien explicó que la medida busca evitar un impacto directo en los hogares y el sector comercial en medio de la volatilidad global del crudo.
Según lo informado, el subsidio representa una inversión aproximada de Afl. 2,5 millones, con la que el Ejecutivo busca sostener el precio del combustible en niveles más accesibles. A partir del 10 de junio, la gasolina se mantiene en Afl. 2,76 por litro y el diésel en Afl. 2,57 por litro. Sin esta intervención estatal, los precios habrían sido significativamente más altos, con aumentos estimados de hasta 28 centavos por litro en gasolina y 35 centavos en diésel.
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Presión internacional y estrategia fiscal
La decisión responde a la necesidad de proteger el poder adquisitivo de la población y de dar soporte a los negocios locales que dependen del transporte y la logística. La medida se sostiene en la prolongación de la reducción del impuesto especial (accijns), aplicada previamente como herramienta de estabilización de precios.
Además, el Gobierno señala que el contexto internacional sigue siendo inestable debido a factores geopolíticos, especialmente las tensiones en Medio Oriente y la incertidumbre en torno al Estrecho de Hormuz, una ruta clave para el comercio global de petróleo. Estas condiciones han mantenido la presión al alza sobre los mercados energéticos.
En ese sentido, el Ejecutivo considera que la continuidad del subsidio es una acción preventiva para evitar que la volatilidad externa se traduzca en un golpe directo al costo de vida en la isla.
Con esta decisión, el Gobierno reafirma su estrategia de intervención temporal en el mercado de combustibles, priorizando la estabilidad económica de Aruba mientras persistan las condiciones internacionales adversas.







