En Cuba, el ballet resiste la crisis y se convierte en refugio cultural

Laura Kamila Rojas sigue bailando en La Habana pese a apagones y crisis, el ballet cubano se mantiene vivo contra todo pronóstico.

por | Jun 11, 2026

En La Habana, Cuba, la bailarina Laura Kamila Rojas, integrante del Ballet Nacional de Cuba, mantiene su preparación artística en medio de la crisis energética que afecta al país en junio de 2026. El objetivo es sostener el nivel técnico de la compañía pese a las dificultades cotidianas. El arte se impone a la crisis.

La joven artista enfrenta apagones prolongados y serias limitaciones de transporte para llegar a los ensayos en el barrio del Vedado. La escasez de combustible ha reducido la operatividad de la compañía y obliga a reorganizar rutinas. La vida artística continúa pese a las restricciones.

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El arte que no se detiene en medio del apagón

Los ensayos se han reducido a pocas horas diarias para ahorrar electricidad, mientras la bailarina debe recorrer kilómetros, en ocasiones a pie, para poder asistir a su entrenamiento. La disciplina del ballet se mantiene intacta. El esfuerzo físico y mental es constante en cada jornada.

A pesar de las condiciones, la exigencia del Ballet Nacional de Cuba no disminuye y los artistas jóvenes sostienen el ritmo de la compañía. La directora Viengsay Valdés destaca la importancia de mantenerse activos en escena para preservar el nivel artístico. El escenario sigue siendo indispensable. El público continúa asistiendo a las funciones.

El espectáculo se convierte así en un punto de encuentro cultural donde la preparación y el talento se mantienen vivos, incluso con limitaciones energéticas. Las presentaciones siguen atrayendo espectadores en la capital cubana. El ballet sigue vivo en la isla.

Los asistentes también encuentran en estas funciones una forma de desconexión frente a la realidad diaria, pese a las dificultades de transporte y los apagones. El Teatro Nacional mantiene buena asistencia. La cultura funciona como refugio colectivo.

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