Comerciantes, voluntarios y ciudadanos de distintas nacionalidades reunieron en Aruba más de 100 pallets de ayuda humanitaria para apoyar a las comunidades afectadas por el devastador terremoto registrado en Venezuela. Desde el centro de acopio instalado en el estacionamiento de Paseo Herencia, en Palm Beach, organizan la recolección, que continúa creciendo, y diariamente clasifican y preparan los suministros que enviarán a las zonas más golpeadas por la emergencia.
La campaña comenzó pocas horas después del desastre y ha logrado movilizar a cientos de personas que han donado alimentos, agua, medicamentos, productos de higiene y otros artículos esenciales. El objetivo es responder a las necesidades identificadas por los equipos humanitarios que ya trabajan en Venezuela y mantener el flujo de ayuda mientras persista la crisis.
Según explicó Orlando García, comerciante venezolano establecido en Aruba y uno de los coordinadores de la iniciativa, el resultado alcanzado refleja la solidaridad de toda la isla. Señaló que apenas doce horas después del terremoto realizaron el primer llamado a clientes, proveedores y amigos, logrando una respuesta que permitió superar rápidamente los 100 pallets de donaciones.
El empresario destacó que la campaña ha unido a personas de diferentes nacionalidades que residen en Aruba. Explicó que venezolanos, arubeños, chinos, colombianos y miembros de otras comunidades han contribuido con productos y trabajo voluntario para hacer posible cada uno de los cargamentos que serán enviados hacia Venezuela.
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La ayuda continúa mientras aumentan las necesidades en Venezuela
En este proceso de recolección, el primer ministro Mike Eman hizo una visita al centro de acopio para conocer el avance de la operación y el trabajo de los voluntarios.
Durante el recorrido, Mike Eman observó la clasificación y embalaje de las donaciones, destacando el esfuerzo colectivo de la comunidad. El primer ministro resaltó la respuesta solidaria de Aruba, donde residentes de distintas nacionalidades han contribuido activamente al proceso de recolección y organización del material humanitario.
Durante las jornadas de clasificación, los voluntarios organizan cuidadosamente alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos, productos de higiene y otros insumos prioritarios. Los organizadores confirmaron que la recolección permanecerá abierta, ya que las necesidades humanitarias continúan creciendo y se prevén nuevos envíos durante los próximos días.
De acuerdo con la información recibida desde Venezuela por el equipo médico arubeño desplegado en la emergencia, los medicamentos figuran entre los recursos más urgentes debido al rápido consumo de las existencias disponibles. También se mantiene la necesidad de alimentos, agua y artículos básicos para las familias damnificadas.
Los voluntarios hicieron un llamado especial para donar productos destinados a bebés, como pañales y medicamentos pediátricos. Antonella Coronel, integrante del Parlamento Juvenil, invitó a la comunidad a seguir participando, señalando que cada aporte representa una oportunidad para aliviar las dificultades que enfrentan miles de personas.
Entre quienes colaboran en la campaña también se encuentra Dulce Pérez, quien perdió a un familiar durante el terremoto. Pese a esa experiencia, decidió sumarse a las labores de organización de las donaciones y agradeció el respaldo que la comunidad de Aruba ha brindado a Venezuela. Mientras tanto, continúan los preparativos logísticos para que los más de 100 palés de ayuda humanitaria lleguen lo antes posible a las zonas afectadas.





