El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció a través de su cuenta en la red social X la creación de un nuevo decreto relacionado con la seguridad urbana. La medida será firmada el próximo 7 de agosto, fecha en la que asumirá oficialmente la presidencia del país. El anuncio responde a la necesidad de enfrentar problemáticas de inseguridad que afectan a varias ciudades colombianas.
De acuerdo con lo expresado en su mensaje público, la decisión surge en un contexto marcado por denuncias de extorsión, amenazas y cierres de establecimientos comerciales en distintas regiones del país. La iniciativa busca coordinar acciones de seguridad con autoridades locales, en especial en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga, donde se han reportado afectaciones en la actividad económica.
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Coordinación con alcaldes y respuesta a la inseguridad urbana
El nuevo decreto contempla la creación del Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana, una estructura orientada a articular esfuerzos entre el gobierno nacional y las administraciones locales. La estrategia incluye la convocatoria de los principales alcaldes del país para diseñar una operación conjunta que permita atender las dinámicas de criminalidad urbana.
En su pronunciamiento, el presidente electo fue enfático al rechazar los hechos de violencia que afectan a comerciantes y ciudadanos. El mensaje estuvo acompañado de un llamado a frenar las extorsiones, los atracos y los homicidios, que según señaló, han generado temor en diferentes sectores de la población.
La propuesta surge luego de que se conocieran reportes de circulación de panfletos intimidatorios en Barranquilla, donde presuntos grupos delictivos habrían ordenado el cierre de negocios en varias zonas de la ciudad. En sectores como Porvenir, Hipódromo y Las Ferias, comerciantes optaron por no abrir sus establecimientos debido a amenazas recibidas.
Testimonios de tenderos locales reflejan el impacto de esta situación en la actividad económica, señalando que incluso establecimientos cercanos decidieron suspender operaciones por miedo a represalias. Las autoridades continúan evaluando estos hechos mientras se espera la implementación de las nuevas medidas de seguridad anunciadas.
Con este anuncio, el gobierno entrante plantea una estrategia enfocada en la coordinación institucional para enfrentar la criminalidad urbana y restablecer la confianza en las principales ciudades del país, en medio de un panorama de creciente preocupación por la seguridad ciudadana.





