La parlamentaria de AVP Stephany Sevinger aseguró que los primeros resultados del programa Aruba Limpi demuestran que la isla necesitaba una solución organizada para el manejo de desperdicios, pero advirtió que la iniciativa no debe quedarse como una medida temporal.
Según Sevinger, la cantidad de residuos recolectados durante las primeras semanas confirma la magnitud del problema que durante años afectó diferentes comunidades de Aruba. La parlamentaria considera que ahora el reto es construir un sistema permanente que permita mantener la isla limpia a largo plazo.
Durante su intervención, Sevinger destacó que Aruba Limpi permitió recoger más de 642 toneladas de desperdicios, luego de que más de 3.180 ciudadanos utilizaran la facilidad y se realizaran 479 viajes de transporte. Para la parlamentaria, estas cifras representan más que números, pues reflejan la cantidad de objetos que dejaron de terminar en terrenos, barrios y espacios públicos.
“Un Aruba limpio” debe convertirse en una visión nacional, no solamente en una campaña de limpieza, afirmó Sevinger, quien señaló que el manejo de desperdicios está relacionado con la salud pública, la calidad de vida y el cuidado del entorno.
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Se pide una estrategia más allá del programa actual
Aunque reconoció que el Gobierno tomó una decisión positiva al implementar Aruba Limpi, Sevinger indicó que el Parlamento debe continuar supervisando el desarrollo del proyecto y exigir mayor claridad sobre algunos aspectos.
Entre sus cuestionamientos se encuentran la evaluación técnica que llevó a decidir que SERLIMAR no ejecutara directamente el proyecto, la base del presupuesto utilizado para promocionar la iniciativa y los mecanismos establecidos para evitar atrasos en pagos que puedan generar costos adicionales para el Gobierno.
La parlamentaria afirmó que la transparencia es necesaria para fortalecer la confianza pública y no debe verse como un obstáculo para avanzar.
Sevinger también expresó preocupación porque el proyecto tenga una duración limitada y pidió una planificación con objetivos más amplios. A su juicio, si dentro de algunos años Aruba continúa enfrentando el mismo volumen de desperdicios, significaría que el problema no fue solucionado.
Por esta razón, propuso la creación de un Plan Nacional de Manejo de Desperdicios que incluya metas para reducir residuos, impulsar el reciclaje, mejorar la infraestructura y definir un papel más amplio para SERLIMAR.
Para Sevinger, la limpieza de Aruba no debe enfocarse únicamente en beneficiar al turismo, sino principalmente en mejorar la vida de quienes habitan la isla. La parlamentaria señaló que el objetivo debe ser crear un sistema que permita conservar una Aruba limpia para las futuras generaciones.





