Colombia finaliza este jueves el gobierno de Gustavo Petro, quien llegó a la Presidencia en 2022 con la promesa de construir un “gobierno del cambio” desde la izquierda y transformar las estructuras sociales del país. Tras cuatro años de mandato, su administración deja avances en inclusión, pero también fuertes debates por sus reformas y decisiones políticas.
El primer presidente de izquierda de Colombia asumió el poder en medio de grandes expectativas y con el respaldo de sectores que buscaban una transformación política. Su gobierno amplió la representación de comunidades históricamente excluidas, aunque enfrentó dificultades para cumplir varias de sus principales promesas.
Lea también: Primer ministro de Curazao participará en posesión presidencial de Colombia
Un legado marcado por inclusión y enfrentamientos
Uno de los mayores símbolos del gobierno fue la llegada de nuevos sectores sociales al Ejecutivo. La vicepresidenta Francia Márquez representó un cambio histórico al convertirse en la primera mujer afrodescendiente en ocupar ese cargo, reflejando una mayor diversidad dentro de las instituciones.
Durante su administración, Petro impulsó reformas en salud, pensiones y trabajo, consideradas pilares de su proyecto político. Sin embargo, el camino estuvo marcado por enfrentamientos con el Congreso, las cortes y sectores opositores, lo que dificultó la aprobación de varias iniciativas.
La reforma laboral logró avanzar, mientras la reforma pensional quedó bajo revisión judicial. La propuesta de reforma a la salud, una de las principales banderas del gobierno, fue rechazada en el Legislativo y posteriormente el Ejecutivo buscó aplicar cambios mediante decisiones administrativas.
En seguridad, la estrategia de “paz total” buscó establecer diálogos con grupos armados ilegales, pero los resultados fueron limitados debido al aumento de la violencia en algunas regiones y la falta de acuerdos definitivos.
En economía, el gobierno destacó la reducción del desempleo y la pobreza como algunos de sus principales logros. No obstante, sus críticos cuestionaron el aumento del gasto público y el déficit fiscal que queda como uno de los retos para la próxima administración.
El mandato también estuvo acompañado por investigaciones de corrupción que afectaron la imagen del Ejecutivo, incluyendo procesos relacionados con personas cercanas al presidente.
Con la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia, Colombia abre una nueva etapa política. El gobierno Petro deja como principal legado una mayor diversidad en el poder, pero también una sociedad marcada por profundas divisiones.





