Los propietarios de viviendas vacacionales están generando un impacto importante en distintos sectores de la economía de Aruba. Un estudio realizado por la Universidad de Aruba revela que cada propietario gasta aproximadamente US$2.100 por persona durante sus visitas, una cifra que aumentó 48% frente a 2017.
El Aruba Vacation Ownership Longitudinal Report 2026, encargado por ATSA y ATA, analiza el comportamiento de este mercado a partir de 1.481 encuestas realizadas entre noviembre de 2025 y enero de 2026. Los resultados muestran que su importancia para Aruba va más allá del alojamiento, debido a la frecuencia de sus visitas, la duración de sus estadías y el gasto que realizan en negocios locales.
La investigación, tercera de este tipo después de los estudios de 2008 y 2017, permite observar cómo ha cambiado el comportamiento de quienes poseen una propiedad vacacional en la isla. Actualmente, el sector reúne aproximadamente 16 complejos turísticos y 3.500 unidades, con más de US$2.000 millones en inversión de capital acumulada.
Además, el informe estima que la propiedad vacacional genera alrededor de US$750 millones anuales en actividad económica directa e indirecta. Ese impacto alcanza a diferentes establecimientos, ya que los propietarios gastan durante sus visitas en restaurantes, comercios, transporte, entretenimiento y otras actividades.
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Visitantes que regresan y gastan más
Uno de los resultados más destacados está relacionado con la lealtad hacia Aruba. El 79,4% de los propietarios encuestados ha visitado la isla más de diez veces, mientras que el 94,5% tiene intención de regresar durante los próximos dos años.
La duración de esas visitas también favorece a la economía local. Los propietarios permanecen un promedio de 13,7 noches en Aruba, permitiendo que su consumo se distribuya durante estadías más prolongadas.
Los restaurantes aparecen como los principales beneficiarios del gasto, seguidos por alojamiento, alquiler de automóviles, compras, juegos de azar, supermercados y actividades recreativas.
El estudio también muestra que Aruba está adquiriendo un significado diferente para estos visitantes. El 95,9% utiliza su propiedad para vacaciones personales, frente al 0,7% que la utiliza para intercambios.
En 2008, el uso personal representaba 77,8%, mientras que los intercambios alcanzaban 11,5%. Los datos actuales reflejan una mayor conexión directa entre los propietarios y el destino.
La satisfacción también permanece elevada: el 87,1% afirma estar muy o extremadamente satisfecho con su experiencia vacacional, mientras que 95,5% recomendaría Aruba a otras personas.
El informe advierte, sin embargo, sobre el envejecimiento de la base de propietarios. La edad promedio alcanza los 66,6 años, por lo que el sector enfrenta el reto de atraer generaciones más jóvenes.
Para el futuro, el estudio plantea priorizar la calidad del destino, la sostenibilidad, la seguridad y productos más flexibles. La conclusión es que la fortaleza de Aruba en este mercado está en la lealtad y las relaciones construidas durante décadas.





