Una falla técnica en el sistema de control del tráfico aéreo provocó la cancelación de más de 2.000 vuelos en Reino Unido entre el martes y este miércoles. La interrupción también generó cientos de retrasos en distintos aeropuertos, mientras las autoridades trabajan para recuperar la normalidad.
El incidente afectó al NATS, organismo responsable del control aéreo que presta servicios a 15 terminales. La entidad informó que solucionó la falla, pero advirtió que la recuperación de toda la red tomará tiempo debido a los retrasos acumulados.
Según datos de la firma especializada Cirium, el martes se cancelaron 1.746 vuelos debido al problema. Hasta el mediodía del miércoles, otros 291 vuelos habían sido cancelados, elevando el total a 2.037 operaciones suspendidas.
El aeropuerto londinense de Heathrow concentró la mayoría de las nuevas cancelaciones registradas durante este miércoles. Sin embargo, las interrupciones también alcanzaron a Liverpool, Birmingham y Edimburgo, además del aeropuerto de Dublín, en Irlanda.
NATS señaló que trabaja para reducir progresivamente los retrasos acumulados. El organismo reconoció que la avería generó dificultades para toda la red aérea, por lo que las operaciones podrían tardar en estabilizarse completamente.
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NATS descarta un ciberataque y anuncia investigación
El director ejecutivo de NATS, Martin Rolfe, aseguró este miércoles que la entidad no considera que el incidente haya sido provocado por un ciberataque. El responsable también prometió una investigación exhaustiva para determinar las causas de la falla.
La situación generó críticas dentro del sector aéreo británico. Ryanair canceló 250 vuelos y su director de operaciones, Neal McMahon, cuestionó la gestión del organismo de control aéreo.
McMahon afirmó que NATS les comunicó que el problema estaba relacionado con el sistema utilizado para procesar los planes de vuelo. Según el ejecutivo, una falla similar ocurrió en 2023 y las consecuencias económicas para la aerolínea podrían alcanzar millones.
Rolfe presentó disculpas por las interrupciones y, según medios británicos, fue convocado por la ministra de Transporte, Heidi Alexander. La funcionaria tiene previsto intervenir este miércoles en la Cámara de los Comunes.
El episodio revive las preocupaciones generadas por la crisis de 2023, cuando una falla en los sistemas de control aéreo afectó a unos 2.000 vuelos. En aquella ocasión, más de 700.000 pasajeros sufrieron retrasos o cancelaciones durante el regreso de un fin de semana largo.





