Estados Unidos realizó el domingo 4 de octubre una nueva operación militar contra una embarcación que, según su inteligencia, estaba involucrada en actividades de narcotráfico, informó el Comando Sur estadounidense. El ataque ocurrió en el Caribe y dejó cuatro personas muertas, de acuerdo con la información difundida por las autoridades de ese país.
La acción fue ejecutada por la Joint Task Force Western Hemisphere bajo la dirección del Comando Sur, contra una lancha rápida que navegaba por una zona considerada por Washington como una ruta utilizada para el tráfico de drogas. Las autoridades estadounidenses afirmaron que la inteligencia disponible confirmó la participación de la embarcación en esas actividades.
El Comando Sur no identificó a las personas fallecidas ni informó qué tipo de drogas habría transportado la embarcación. Tampoco presentó públicamente detalles sobre la organización criminal a la que presuntamente pertenecían sus ocupantes.
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Una campaña que acumula decenas de ataques
La operación forma parte de una campaña militar estadounidense iniciada en septiembre de 2025 contra embarcaciones vinculadas por Washington con organizaciones dedicadas al narcotráfico. Las acciones se han concentrado principalmente en el Caribe y el Pacífico oriental.
Según balances difundidos a partir de reportes militares estadounidenses, el ataque más reciente elevó a 71 las operaciones contra este tipo de embarcaciones y a al menos 235 las personas muertas. Un seguimiento independiente citado en los reportes contabiliza 238 fallecidos, al incluir personas desaparecidas que se presume murieron.
El Gobierno de Donald Trump defiende estas operaciones como parte de una estrategia contra grupos relacionados con el denominado “narcoterrorismo”. Washington sostiene que mantiene un conflicto armado con organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas y ha reforzado sus acciones contra carteles y redes de distribución.
Sin embargo, la campaña también ha provocado cuestionamientos sobre su fundamento jurídico y la información utilizada para identificar las embarcaciones atacadas. En septiembre, un relator especial de Naciones Unidas señaló que estas operaciones podrían contravenir el derecho internacional y afectar el derecho a la vida.
En el caso del ataque del domingo, SOUTHCOM no divulgó información adicional sobre la carga, las identidades de las víctimas o las circunstancias específicas que llevaron a determinar que la embarcación participaba en actividades ilícitas.
La nueva operación ocurre mientras Estados Unidos mantiene su estrategia militar sobre rutas marítimas del Caribe y el Pacífico oriental que considera utilizadas por redes de narcotráfico.





