La Aruba Food & Beverage Association (AFBA) pidió al Gobierno de Aruba evaluar las consecuencias de elevar el salario mínimo hasta el nivel del mínimo de subsistencia. En un comunicado publicado el 27 de octubre de 2026, la asociación defendió la necesidad de mejorar los ingresos de los trabajadores, pero advirtió sobre los posibles efectos en el empleo, los precios y la sostenibilidad de las empresas.
La organización, que representa al sector de alimentos y bebidas, sostiene que el aumento debe acompañarse de un plan financiero claro. Según AFBA, los restaurantes, bares, cafés y negocios de catering podrían afrontar gastos laborales considerablemente mayores, por lo que considera necesario consultar a empleadores, sindicatos y otras partes antes de implementar la medida.
Un aumento que podría elevar los costos empresariales
De acuerdo con los cálculos presentados por AFBA, el salario mínimo mensual actual es de Afl. 2.007,05, mientras que el mínimo de subsistencia considerado asciende a Afl. 2.683. La diferencia representa Afl. 675,95 adicionales al mes por trabajador.
Al incluir aproximadamente un 25 % en costos adicionales para el empleador, el incremento podría alcanzar Afl. 845 mensuales por empleado, equivalentes a más de Afl. 10.139 al año. Para una empresa con 50 trabajadores que actualmente ganan el mínimo, la asociación estima un aumento de unos Afl. 42.247 mensuales, o más de Afl. 506.000 anuales.
Estas cifras son ilustrativas y no contemplan posibles ajustes para empleados que ya reciben salarios superiores al mínimo vigente.
AFBA también advierte que el impacto podría extenderse a otros puestos. Los trabajadores con mayor experiencia o responsabilidades podrían esperar ajustes para conservar la diferencia salarial respecto al nuevo mínimo. La asociación señala que esto elevaría aún más los gastos de personal.
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Precios más altos y posibles efectos en el empleo
La organización considera que, si los negocios no reciben alivio en otros costos, podrían verse obligados a subir los precios de los menús, reducir gastos operativos, posponer inversiones o limitar nuevas contrataciones. Según AFBA, un encarecimiento de los productos y servicios podría reducir parte de la mejora del poder adquisitivo que busca el aumento salarial.
Por ello, solicita al Gobierno evaluar medidas como ajustes en las contribuciones a los seguros sociales, los impuestos y otras cargas que afectan a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas.
La asociación también cuestionó que una medida de esta magnitud avance sin suficiente acuerdo entre las partes involucradas. Aunque reconoce el Diálogo Social como espacio de consulta, sostiene que las recomendaciones y preocupaciones de empleadores y trabajadores deben influir realmente en las decisiones.
AFBA propone una evaluación económica transparente, cálculos que reflejen las jornadas laborales habituales, un plan de financiación y una implementación gradual que permita supervisar los efectos sobre el empleo y la inflación.
La organización afirma que mejorar los ingresos de los trabajadores y proteger la actividad empresarial deben ser objetivos compatibles. Por eso, insta al Gobierno a definir cómo se cubrirán los costos adicionales antes de avanzar con el aumento.





