El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó el martes en Bogotá que Estados Unidos debe devolver a Nicolás Maduro a Venezuela para que sea juzgado por tribunales venezolanos. Petro expresó que este paso es necesario antes de la reunión programada entre ambos mandatarios en Washington el próximo 3 de febrero.
Petro señaló en su discurso oficial que fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro en Caracas el 3 de enero y lo trasladaron a Nueva York para enfrentar cargos por tráfico de drogas, lo cual, a su juicio, representa una violación de la soberanía venezolana. El presidente colombiano insistió en que un tribunal venezolano debe juzgar al exmandatario y no uno estadounidense, argumentando que la justicia latinoamericana tiene una perspectiva diferente a la del sistema judicial de Estados Unidos.
Petro calificó la captura de Maduro como un secuestro y una acción sin base legal, afirmando que esta intervención militar norteamericana contraviene el derecho internacional y puede generar profundas heridas históricas para la región. El mandatario colombiano ha mantenido tensas relaciones con el presidente estadounidense Donald Trump desde que este asumió el poder en 2025, con desacuerdos que van desde la política migratoria hasta la cooperación antinarcóticos.
En su pronunciamiento, Petro también hizo críticas a la intervención militar que condujo a la captura de Maduro, señalando que actos de esta naturaleza no solo afectan a un líder político, sino que repercuten en las relaciones históricas entre naciones hermanas latinoamericanas.
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Rumbo a Washington: una cumbre clave
La petición del presidente colombiano ocurre apenas días antes de su encuentro con Trump en la Casa Blanca, donde ambos líderes buscarán desescalar tensiones y explorar nuevos acuerdos bilaterales. Petro describió la reunión como una cita de gran importancia para la diplomacia y la cooperación hemisférica, frente a desafíos como el narcotráfico, la seguridad y la migración.
Durante sus declaraciones, Petro defendió que la justicia debe ajustarse a los marcos jurídicos de las naciones involucradas y no depender únicamente de poderes externos. A su vez, la administración de Trump ha defendido su operación militar que capturó a Maduro, describiéndola como una “acción de aplicación de la ley” dirigida a enfrentar delitos graves, incluidos los relacionados con narcotráfico.
La exigencia de Petro pone de manifiesto una tensión diplomática que marcará el tono de la próxima cumbre en Washington, en la que Colombia espera lograr compromisos sobre justicia, seguridad y respeto a la soberanía regional.






