Al menos 23 personas murieron este miércoles en un choque frontal entre un autobús y un camión ocurrido en el municipio de Ipiranga, en el estado brasileño de Paraná. El accidente se registró alrededor de las 3:30 de la madrugada, cuando el camión habría invadido el carril contrario y colisionó contra el vehículo de pasajeros.
El autobús pertenecía a la Secretaría de Salud de Imbituva y trasladaba pacientes hacia centros médicos de Curitiba, mientras que el camión circulaba por la carretera BR-373. La policía de carreteras confirmó que la mayoría de las víctimas viajaban en el autobús, mientras que el conductor del camión también falleció.
Las autoridades describieron el siniestro como uno de los accidentes de tránsito más graves registrados en los últimos años en Paraná. La magnitud del impacto dejó ambos vehículos gravemente destruidos a un costado de la carretera, mientras equipos de emergencia acudieron durante la madrugada.
La BR-373 permanece cerrada mientras bomberos y agentes de la policía civil continúan trabajando en el lugar. El cierre provocó filas de varios kilómetros de vehículos, según informó la policía de carreteras, que mantiene las labores de atención y seguridad en la zona.
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Una tragedia que golpea a pacientes y familias
El autobús había salido de Imbituva con pacientes que necesitaban recibir atención médica en Curitiba, una de las principales ciudades del estado. La información sobre las víctimas y las circunstancias del accidente continúa siendo recopilada por las autoridades que permanecen en la zona.
Inicialmente, la empresa responsable de la autopista, Via Araucária, había ubicado el accidente en Imbituva, municipio desde donde había partido el autobús. Posteriormente, la policía confirmó que el choque ocurrió en Ipiranga, sobre la BR-373.
De acuerdo con las autoridades, el siniestro representa el peor accidente de tránsito ocurrido en Paraná en los últimos años. En 2021, otro accidente de autobús dejó 19 personas fallecidas en el mismo estado brasileño.
La tragedia vuelve a poner atención sobre la frecuencia de accidentes mortales en las carreteras de Brasil. Apenas el domingo, ocho personas murieron en Río de Janeiro después de que un autobús se volcara.
En febrero, otro accidente ocurrido en el noreste del país dejó al menos 16 fallecidos, cuando un autobús que regresaba de un festival religioso salió de la carretera y terminó volcado.
Mientras continúan las investigaciones, los equipos de emergencia permanecen desplegados en la BR-373 para atender la escena y avanzar en las labores correspondientes. Las autoridades todavía trabajan para esclarecer completamente las circunstancias del choque y confirmar la identidad de las víctimas.





