Los arrecifes de coral de Aruba enfrentan una amenaza creciente debido a una combinación de impactos históricos y actuales, según el informe “Estado de los Arrecifes de Coral del Caribe (1970-2024)” publicado por la Red Global de Monitoreo de Arrecifes de Coral (GCRMN). Esta red científica monitorea ecosistemas coralinos a nivel mundial, proporcionando datos clave para su gestión y conservación. El Caribe alberga el 10% de los arrecifes globales y más de 1.400 especies marinas, además de sostener industrias cruciales como la pesca y el turismo, y proteger a las comunidades costeras de tormentas y erosión.
Entre las amenazas actuales, el calentamiento de los océanos representa un riesgo significativo para Aruba. La temperatura superficial del mar promedio entre 1985 y 2024 fue de 27,28 grados Celsius, con un aumento de 1,08 grados, equivalente a 0,028 grados por año. Este cambio gradual eleva el estrés sobre los corales, reduciendo su capacidad de regeneración y aumentando la vulnerabilidad frente a enfermedades. Los huracanes también representan un peligro, ya que entre 1980 y 2024, diez tormentas tropicales pasaron cerca de los arrecifes de la isla, incluyendo el huracán Félix en 2007, que alcanzó vientos de 191 km/h a 57 km de distancia.
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Impactos humanos y degradación histórica
La actividad humana histórica ha dejado huellas profundas en los arrecifes. La operación de la refinería de Lago entre 1925 y 1985 generó contaminación petrolera, dragado y perturbaciones marítimas que redujeron la diversidad coralina. Hoy, los arrecifes enfrentan estrés por eutrofización y contaminación, con concentraciones de nutrientes y clorofila-a superiores a las de islas vecinas. La expansión costera sin regulación agrava la situación, provocando pérdida de manglares, sedimentación y vertimiento de aguas residuales. Actividades indirectas como pesca no regulada, cultivos ilegales y basura continúan deteriorando los ecosistemas.
Históricamente, la cobertura de coral en Aruba era del 30-40% en la terraza inferior de los arrecifes, disminuyendo al 8-9% en los últimos años. Aunque algunos sitios muestran estabilización, la baja cobertura y la dominancia de algas y esponjas evidencian una degradación continua. La combinación de estrés crónico y perturbaciones severas coloca a los arrecifes de Aruba en una situación crítica, destacando la necesidad urgente de acciones de conservación.






