La Aruba Conservation Foundation (ACF) y Stichting Vogelpark Avifauna de Holanda formalizaron una colaboración de 10 años con la firma de un Memorando de Entendimiento (Memorandum of Understanding – MOU), consolidando el Programa de Reintroducción y Conservación de la Lora. Esta alianza a largo plazo no solo busca restaurar una especie emblemática, sino que también genera beneficios directos para la comunidad arubiana.
El último Amazona barbadensis, conocido localmente como “Lora”, desapareció de la naturaleza en Aruba en 1947 debido a la captura ilegal, la persecución agrícola y la pérdida de hábitat. Desde 2024, la ACF ha reintroducido 25 Loras previamente confiscadas del comercio ilegal, que ya vuelan libres y comienzan a reproducirse. La meta del programa es construir una población autosostenible, lo que asegura que futuras generaciones puedan disfrutar de esta especie icónica en su entorno natural.
La colaboración con Avifauna, coordinador del European Association of Zoos and Aquaria (EAZA) Ex-Situ Programme (EEP) para Lora, permitirá fortalecer la genética de la población y garantizar la salud y bienestar de las aves. Además, el programa incluye educación ambiental y ciencia ciudadana, promoviendo la participación de la comunidad en la conservación y fomentando la conciencia sobre la biodiversidad local.
“Verlas volar de nuevo en la naturaleza y reproducirse muestra que la naturaleza responde cuando se le da la oportunidad. Este compromiso de 10 años asegura que estamos trabajando de manera constante y responsable para que la Lora sea sostenible”, señaló Natasha Silva, Chief Conservation Officer de ACF.
El impacto positivo de esta iniciativa se refleja en múltiples niveles: restauración de la biodiversidad, generación de conocimiento científico, fortalecimiento de la educación ambiental y creación de un vínculo entre los ciudadanos y la naturaleza de Aruba. La reintroducción de la Lora no solo devuelve a la isla un símbolo de su patrimonio natural, sino que también inspira a la comunidad a cuidar y valorar su entorno.
Con esta colaboración internacional, Aruba avanza hacia un modelo de conservación sostenible, donde la protección de especies y el involucramiento comunitario caminan de la mano, asegurando un futuro más verde y consciente para todos los habitantes de la isla.







