El Gobierno de Aruba dio un paso decisivo en su estrategia de sostenibilidad al presentar el índice de Vulnerabilidad al Riesgo Climático y Oceánico (CORVI), un estudio que marca una nueva etapa en la planificación ambiental del país. Durante el evento, el Primer Ministro Mike Eman, acompañado del Ministro Geoffrey Wever, subrayó que el futuro de la isla dependerá de un cambio profundo en la manera en que se entiende el desarrollo. “No se trata solo de tener hoteles de cinco estrellas, sino de alcanzar una calidad de vida, educación y vecindarios de cinco estrellas”, afirmó el mandatario.
El estudio, elaborado por el Centro Stimson con el apoyo de instituciones locales, busca fortalecer la capacidad de adaptación de Aruba frente al cambio climático y los riesgos oceánicos. Este proyecto, que tomó un año de investigación, fue financiado por organizaciones como Aruba Bank, la Autoridad de Turismo (ATA), la Asociación de Hoteles y Turismo (AHATA), el Banco Central de Aruba, MetaCorp, STAR, WEB Aruba y Utili Aruba, además del Gobierno central.
La presentación, realizada en el Eagle Resort, reunió a representantes del sector público y privado, así como a miembros del Parlamento, quienes recibieron el informe oficial del estudio. El CORVI evalúa la vulnerabilidad ecológica, social y económica de la isla, analizando el impacto que los fenómenos naturales, la presión turística y la urbanización tienen sobre su sostenibilidad.
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Adaptación y resiliencia: pilares del futuro climático de Aruba
Uno de los aspectos más destacados del estudio es la necesidad de fortalecer la resiliencia climática del país. Según las conclusiones del CORVI, Aruba enfrenta desafíos estructurales que exigen una respuesta coordinada entre el Gobierno, el sector privado y la ciudadanía. El Primer Ministro Eman insistió en que la protección ambiental no puede verse como un lujo, sino como una inversión esencial para las próximas generaciones.
Por su parte, el Consejo Nacional de Resiliencia Climática de Aruba (NCRC), encabezado por el Dr. Ryan R. Peterson, desempeña un papel clave en la implementación de las recomendaciones del estudio. El organismo, junto con el Gabinete AVP-Futuro, trabaja para diseñar políticas públicas que garanticen un desarrollo sostenibles y reduzcan los impactos del cambio climático en la isla.
“El objetivo es construir una Aruba más fuerte, más verde y preparada para el futuro”, concluyó Eman, resaltando que la publicación del CORVI no es un punto final, sino el inicio de una nueva etapa de acción ambiental.






