ORANJESTAD— El Gobierno de Aruba se encuentra avanzando en el proceso para la posible implementación de un salario mínimo juvenil (jeugdminimumloon), una medida que busca fortalecer la protección laboral de los jóvenes entre 15 y 17 años y garantizarles una remuneración justa dentro del mercado de trabajo.
Aunque la propuesta aún no ha sido aprobada oficialmente, las autoridades trabajan para que pueda entrar en vigor el 1 de enero de 2026, siempre y cuando se cumpla con todo el proceso administrativo y legislativo necesario. El plan forma parte de los esfuerzos del país por modernizar su marco laboral y adaptarlo a los estándares internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El jeugdminimumloon establecería un salario equivalente al 70% del salario mínimo de un adulto, con el fin de permitir que los jóvenes adquieran experiencia sin abandonar su formación académica. Según las proyecciones, la medida también podría aumentar la participación juvenil en el mercado laboral y crear más oportunidades de empleo para quienes buscan su primer trabajo.
La iniciativa cuenta con respaldo del Parlamento de Aruba, que ya aprobó una moción para su estudio e inclusión dentro de las políticas de empleo del país. Actualmente, Aruba sigue siendo el único territorio del Reino de los Países Bajos que no ha adoptado una ley para regular el salario mínimo juvenil, a diferencia de Curazao, Bonaire, San Martín y las islas BES, que ya la implementaron
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El proyecto se oficializaría por medio de decreto
El proceso contempla la elaboración de un decreto nacional (Landsbesluit) que oficializaría la medida. Para ello, el Gobierno ha enviado una solicitud al Consejo Socioeconómico (SER) para obtener su concepto formal. Este paso es clave dentro del trámite, ya que permitirá determinar los porcentajes exactos, las edades aplicables y las condiciones para los empleadores.
De acuerdo con el Departamento de Trabajo, en 2022 se realizó una investigación con la participación de distintos sectores que mostró una respuesta positiva hacia la idea de establecer un salario mínimo juvenil. El informe resaltó que esta política no solo promueve la equidad salarial, sino que también previene la deserción escolar, al ofrecer incentivos para que los jóvenes continúen estudiando mientras trabajan de forma regulada.
La propuesta también busca armonizar la legislación arubeña con los estándares internacionales, cumpliendo con las disposiciones del Convenio 131 de la OIT, que recomienda a los países garantizar un salario mínimo suficiente para todos los trabajadores, incluyendo a los jóvenes.
De concretarse, la introducción del jeugdminimumloon representaría un avance significativo para la política laboral de Aruba, reforzando la estabilidad económica y social del país y ofreciendo una base más justa para las nuevas generaciones que se incorporan al mundo laboral. Sin embargo, hasta que el proceso legislativo no se complete, la medida sigue en fase de desarrollo y análisis técnico.






