El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, confirmó que el ataque militar de Estados Unidos ocurrido el pasado 3 de enero dejó 100 personas fallecidas, en declaraciones transmitidas durante su programa “Con el mazo dando”. Cabello indicó que además de los 100 muertos, existe una cantidad similar de heridos, recalcando que estas cifras representan el recuento “hasta ahora” y que el operativo tuvo un fuerte impacto humanitario en el país.
El funcionario calificó el ataque como un acto terrible contra Venezuela, subrayando que muchas de las víctimas eran civiles y familias que no tenían relación con operaciones militares, afectadas directamente por el bombardeo. El ataque del 3 de enero culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, un hecho que ha generado controversia internacional y una escalada de tensiones diplomáticas entre Caracas y Washington.
Según fuentes locales, el bombardeo afectó zonas residenciales en Caracas, Miranda y La Guaira, causando la muerte de personas inocentes y generando heridos entre la población civil que se encontraba en sus hogares durante los combates. Cabello señaló que se utilizaron “poderosísimas bombas” que alcanzaron estructuras y viviendas, incrementando la gravedad de la intervención extranjera y provocando un impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos.
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Las autoridades confirmaron el recuento de 100 fallecidos tras varios días de reportes variables sobre las víctimas, que inicialmente incluían decenas de militares y personal de seguridad muertos durante el operativo estadounidense. Este ataque ha generado reacciones internacionales y críticas de varios países, mientras Caracas enfatiza la violación de su soberanía y exige que los conflictos se resuelvan por vías diplomáticas, resaltando el riesgo humanitario y político que representa la intervención militar.






