El gobierno de Haití ha lanzado ataques con drones contra pandillas criminales, utilizando fuerzas de seguridad y contratistas privados en operaciones que también han causado víctimas civiles. Según denunció Human Rights Watch (HRW) este martes, estas acciones se han desarrollado en medio de la profunda crisis de violencia que afecta al país caribeño. La organización advirtió que los ataques, ejecutados entre marzo de 2025 y enero de 2026, han provocado numerosas muertes y heridos, incluidos civiles que aparentemente no pertenecían a grupos criminales.
De acuerdo con el informe, las operaciones se realizaron principalmente en zonas controladas por pandillas en Haití, donde los grupos armados dominan gran parte del territorio urbano. HRW documentó 141 ataques con drones, que dejaron al menos 1.243 personas fallecidas y 738 heridas, entre ellas decenas de civiles. Entre las víctimas se encuentran 43 adultos y 17 menores que no serían miembros de las pandillas, lo que ha generado preocupación internacional sobre la protección de la población durante estas operaciones de seguridad.
Lea también: Alarma en Nueva York: investigan explosivo lanzado en protesta como acto terrorista
Violencia generalizada y crisis humanitaria en el país
La violencia de pandillas en Haití ha alcanzado niveles críticos en los últimos años. Según datos citados por organismos internacionales, los grupos criminales controlan cerca del 90 % de la capital, generando un ambiente de inseguridad constante. La Organización de las Naciones Unidas estima que alrededor de 6.000 personas murieron en 2025 a causa de enfrentamientos, ataques y otras acciones vinculadas al crimen organizado.
El país, considerado el más empobrecido de las Américas, enfrenta además una crisis humanitaria que agrava el impacto de la violencia. Cerca de 1,4 millones de personas han sido desplazadas de sus hogares, lo que representa aproximadamente el diez por ciento de la población. A esto se suma que casi la mitad de los haitianos enfrenta graves problemas de inseguridad alimentaria, incluyendo más de 1,2 millones de niños menores de cinco años en situación vulnerable.
Ante este escenario, Human Rights Watch pidió al gobierno haitiano mayor control sobre las operaciones con drones y sobre los contratistas privados involucrados. La directora para las Américas de la organización, Juanita Goebertus, señaló que las autoridades deben actuar con urgencia para evitar nuevas muertes de civiles.
La Oficina Integrada de la ONU en Haití indicó que los ataques estarían vinculados a un grupo creado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aime, con apoyo operativo de la empresa militar privada Vectus Global, lo que añade presión internacional para revisar estas operaciones.






