El AVP encargó al primer ministro Mike Eman continuar las conversaciones con el sector comercial sobre el aumento del salario mínimo para 2027. La decisión fue abordada durante la reunión semanal del partido, celebrada el lunes por la noche, en medio del debate que existe dentro del Gobierno sobre las condiciones para aplicar el incremento.
Tras el encuentro, el ministro Wendrick Cicilia, líder del AVP, explicó ante los medios que uno de los temas discutidos fue la necesidad de mejorar el poder adquisitivo de los ciudadanos. Según indicó, una de las convicciones de la coalición de Gobierno es mejorar la calidad de vida de la población y reducir la brecha entre los ingresos y el costo de las necesidades básicas.
El asunto también se produce en un contexto de diferencias dentro de la coalición AVP-FUTURO. Recientemente, la ministra Gerlien Croes defendió la necesidad de retomar las conversaciones con el sector comercial antes de decidir el aumento, al advertir sobre sus posibles efectos en los precios y las pequeñas empresas.
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Compensaciones para pequeños y medianos comerciantes
Cicilia situó el salario mínimo actual entre 2.000 y 2.100 florines, mientras que el bestaansminimum, o mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas, se encuentra entre 2.600 y 2.700 florines. Esta diferencia representa, según explicó, una brecha que afecta la capacidad económica de las familias.
Por su parte, Eman planteó que el incremento se aplique gradualmente durante tres años, acompañado de medidas de compensación para las pequeñas y medianas empresas que puedan verse afectadas. El primer ministro indicó que ya existen alternativas sobre la mesa y que todavía deben evaluarse para determinar cuáles se implementarán.
Eman también pidió al sector comercial regresar a las conversaciones y presentar sus propuestas sobre el tipo de apoyo que necesita. Según explicó, sus representantes no participaron en reuniones anteriores, lo que ha dificultado alcanzar los resultados esperados.
El primer ministro rechazó que el aumento salarial deba traducirse necesariamente en un encarecimiento significativo de los productos y servicios. Argumentó que los salarios representan una proporción pequeña de sus costos totales y consideró que un incremento de 200 florines no debería provocar un impacto importante en los precios.
No obstante, todavía no existe una fecha para tomar la decisión definitiva. Eman sostuvo que es necesario alcanzar un acuerdo con las partes involucradas, aunque insistió en que el proceso no puede permanecer paralizado.





