El cantante puertorriqueño Bad Bunny, uno de los artistas más populares de la música urbana, enfrenta una nueva demanda civil millonaria poco antes de su presentación en el Super Bowl 2026. La querella fue presentada el pasado 5 de enero en Puerto Rico, cuando Tainaly Y. Serrano Rivera acusó al artista y a su sello Rimas Entertainment LLC de utilizar su grabación de voz sin autorización en varias canciones importantes de su repertorio musical. La demandante reclama 16 millones de dólares en compensación por el presunto uso no autorizado de su voz en dos temas populares: “Solo de mí” (2018) y “EoO” (2025), que forman parte de los álbumes X100PRE y Debo Tirar Más Fotos, respectivamente.
El caso está programado para avanzar en la corte de Puerto Rico en mayo de 2026, donde Bad Bunny y sus representantes legales deberán responder a las acusaciones. La expareja del artista, Carliz de la Cruz Hernández, presentó en 2023 una demanda previa y afirmó que el cantante utilizó su voz sin autorización en otros proyectos musicales, con un reclamo de 40 millones de dólares por violación de derechos.
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Impacto en su carrera y próximos desafíos
La nueva demanda coincide con uno de los momentos más importantes en la carrera de Bad Bunny: su actuación como artista principal del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026, programado para febrero. A pesar de su fama global y de ser el artista número uno en plataformas como Spotify en 2025, las demandas podrían generar presión mediática y legal significativa sobre el artista.
Hasta el momento, ni Bad Bunny ni su sello han emitido declaraciones públicas en respuesta a la demanda actual, mientras su equipo legal prepara la defensa.






