Ayden Lanoy era un joven de 19 años residente en Aruba, que falleció trágicamente durante un incidente con la policía a comienzo de 2025. Su muerte generó una gran indignación en la comunidad, porque se cuestionó la forma en que se manejó la situación y la transparencia de las actuaciones policiales.
Tras el incidente, en el Parlamento de Aruba se aprobó por unanimidad una moción presentada por Otmar Oduber, con el respaldo de AVP y FUTURO, que buscaba evitar que sucesos similares se repitieran, estableciendo medidas concretas de transparencia, seguridad y supervisión dentro del cuerpo policial.
Entre las medidas aprobadas estaba la implementación de cámaras corporales y en patrullas, un plan para reforzar la dotación de personal, programas de apoyo psicológico obligatorio para los agentes, y la realización de controles de drogas periódicos. Las autoridades establecieron que los investigadores analizaran con total imparcialidad los casos que involucren a la policía y comunicaran a la comunidad los resultados y avances.
El caso Ayden Lanoy marcó un antes y un después en la percepción de la seguridad y la confianza ciudadana en Aruba, y fue utilizado por parlamentarios como Eduard Pieters para exigir acciones concretas. El miércoles, durante una reunión en el comité central, se abordó el preocupante tema de la seguridad vial, aquí Pieters recordó que la seguridad pública no puede abordarse con dilaciones políticas, y criticó que la implementación de estas medidas continúe retrasándose a pesar de los compromisos.
“La PPA no dejó pasar el asunto”, aseguró Pieters, destacando que desde marzo de 2025 se realizaron preguntas formales al Ministro Dowers sobre postura, fondos y modificaciones legales necesarias. El ministerio indicó que solo 28 cámaras corporales estaban disponibles, una cantidad insuficiente para cumplir con los estándares requeridos.
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Proyecto piloto insuficiente y rechazo a enmiendas
El PPA presentó enmiendas durante la tramitación del presupuesto 2025 para asignar fondos adicionales y ampliar el número de cámaras corporales, pero los partidos AVP y FUTURO rechazaron las propuestas. En agosto, se presentó una segunda enmienda estratégica, nuevamente ignorada, dejando el proyecto sin implementación concreta. El ministro Dowers anunció que un proyecto piloto comenzaría en julio de 2025, pero la comunidad no percibe avances reales. Pieters enfatizó que estas acciones tardías no restauran la confianza ni protegen efectivamente a la ciudadanía.
La falta de cámaras corporales incrementa la frustración en la comunidad y genera dudas sobre la transparencia policial. “Las cámaras corporales no van en contra de la policía; al contrario, son una protección y garantizan claridad objetiva”, afirmó el parlamentario, recordando que su partido presentó soluciones concretas dos veces, rechazadas ambas. Concluyó que Aruba merece una policía equipada y confiable, con medidas implementadas con presupuesto y voluntad política real, no promesas que quedan en el papel.







