El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Colombia sancionó este jueves a dos partidos políticos y a varios responsables de las finanzas de la campaña del presidente Gustavo Petro en 2022. La decisión se tomó por seis votos a favor y tres en contra, imponiendo multas que suman cerca de 1,6 millones de dólares. La medida alcanza tanto a la alianza de partidos que respaldó a Petro como a individuos vinculados directamente a la gestión de los recursos de campaña. Aunque se trata de la primera vez que se sanciona a una campaña presidencial, la resolución no afecta directamente al mandatario en funciones.
Según el CNE, la campaña habría superado los topes legales en aproximadamente 930.000 dólares, monto que se considera un incumplimiento grave de la normativa de financiación electoral. Entre los sancionados se encuentran los partidos Colombia Humana y Unión Patriótica, así como personas como Ricardo Roa, actual jefe de la estatal Ecopetrol, quien participó en la administración de los recursos de la campaña presidencial. La Unión Patriótica expresó su rechazo mediante un comunicado, asegurando que la decisión vulnera la legalidad, la seguridad jurídica y las garantías democráticas, y que se fundamenta en “simples presunciones”.
El presidente Gustavo Petro reaccionó con firmeza a la sanción, calificando la decisión como “parcializada” y responsabilizando a la oposición. En su cuenta de X, señaló: “Nosotros no aceptamos esa decisión administrativa. Es la oposición multándonos”, subrayando que la medida no altera su posición como mandatario. La campaña presidencial de Petro ya había estado marcada por controversias, incluyendo un juicio por enriquecimiento ilícito y lavado de activos que enfrenta su hijo, quien admitió haber aportado parte de los 400 millones de pesos (aproximadamente 100.000 dólares) recibidos de un exnarcotraficante para apoyar la campaña.
Contexto electoral y percepción pública ante sanción histórica
El episodio llega en un momento delicado para Petro, a las puertas de la campaña presidencial de 2026, periodo en el que el mandatario no puede postularse por la ley colombiana y deberá buscar un sucesor dentro de la izquierda. La sanción y los escándalos políticos se suman a la peor crisis de su gestión con Estados Unidos, según analistas locales. El nivel de aprobación presidencial alcanza el 46%, de acuerdo con la encuesta divulgada en noviembre por la firma Cifras y Conceptos, reflejando una aceptación moderada entre los ciudadanos.
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La resolución del CNE marca un precedente histórico en Colombia, al ser la primera campaña presidencial sancionada por exceder topes de financiación, y podría generar debates sobre el control de recursos en futuros procesos electorales. La medida también abre la discusión sobre la transparencia en la financiación de partidos políticos y la supervisión de los gastos de campaña, especialmente cuando existen aportes cuestionados de terceros. Frente a esta situación, la izquierda deberá reorganizar su estrategia de cara a las elecciones, mientras Petro busca mantener la cohesión de su base política y proteger la reputación de su movimiento político.






