El gobierno venezolano movilizó este martes a miles de simpatizantes en las calles de Caracas para denunciar lo que considera amenazas directas provenientes de Estados Unidos. Esta marcha surge después de que Washington declarara al Cartel de los Soles como organización terrorista. El movimiento chavista presentó la jornada como una defensa nacional ante un escenario que catalogan como hostil. El anuncio estadounidense elevó la tensión política. La movilización se desarrolló con discursos, consignas y presencia militar visible.
El despliegue de una flotilla estadounidense en el mar Caribe, anunciado en agosto bajo el argumento de combatir el narcotráfico, continúa alimentando la tensión. La Casa Blanca sostiene que el presidente Nicolás Maduro dirige la estructura criminal señalada. El gobierno venezolano rechaza este señalamiento y lo describe como una “vil mentira”. También denuncia que la operación militar constituye el primer paso hacia un intento de derrocamiento. Las autoridades venezolanas afirman que la intención real sería controlar las reservas de petróleo del país. La jornada de este martes estuvo marcada por estos mensajes.
En una tarima instalada en el centro de la capital, Maduro habló acompañado del alto mando militar. El mandatario aseguró que Venezuela atraviesa una “coyuntura decisiva” que obliga a reforzar la unidad nacional. Durante su intervención, sostuvo la espada de Perú, reliquia histórica vinculada a Simón Bolívar. El presidente pidió disciplina y compromiso a todos los sectores del país. También señaló que nadie debe ignorar la gravedad del momento político. El discurso buscó proyectar cohesión institucional y respaldo militar.
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Tensión creciente en el Caribe
Tras la concentración, Maduro encabezó una caminata hasta el patio de honor de la Academia Militar de Venezuela, en Fuerte Tiuna. Cientos de simpatizantes lo acompañaron. Más tarde, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, acusó a Estados Unidos de desplegar “armas para la guerra”. Describió la presencia de bombarderos, destructores, submarinos y aviones de combate acercándose a las costas venezolanas. Lo calificó como un intento de intimidación contra el país.
Durante la marcha, también se escucharon voces ciudadanas. América Romero, de 63 años, aseguró que las comunidades están “preparadas para enfrentar lo que venga”. Otra participante, Nuris Monagreda, militante del PSUV, calificó las maniobras estadounidenses como una “acción agresiva” y advirtió que los buques se encuentran demasiado cerca del territorio venezolano.
Estados Unidos envió al jefe del Estado Mayor, Dan Caine, a Trinidad y Tobago, y al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, a República Dominicana para coordinar acciones contra el narcotráfico en el Caribe. Estas visitas aumentaron la percepción de riesgo entre las autoridades venezolanas.






