En un esfuerzo por desescalar la tensión fronteriza, los gobiernos de Colombia y Ecuador acordaron investigar un presunto bombardeo ocurrido en la zona limítrofe. Los ministros de Defensa, Pedro Sánchez y Gian Carlo Loffredo, lideraron la reunión virtual que duró 90 minutos, discutiendo los hechos que generaron preocupación diplomática entre ambos países. La conversación se centró en determinar el origen y la trayectoria del artefacto explosivo, que presuntamente provino de Ecuador, y en coordinar un mecanismo binacional de investigación. La cita se desarrolló en un contexto de acusaciones cruzadas entre los presidentes Gustavo Petro y Daniel Noboa, quienes expresaron sus posiciones sobre la seguridad y la soberanía de la frontera.
Según las autoridades colombianas, la bomba cayó inicialmente del lado ecuatoriano, mientras que el gobierno de Noboa niega cualquier lanzamiento hacia territorio colombiano. El hallazgo ocurrió en el poblado El Amarradero, municipio de Ipiales, y despertó alertas por la proximidad a viviendas y cultivos locales. Los ministros acordaron enviar una comisión técnica binacional para verificar las condiciones del artefacto y esclarecer su trayectoria, garantizando transparencia y cooperación en la investigación. Ambas partes coincidieron en que la reunión fue respetuosa, franca y productiva, y que los procedimientos diplomáticos son la vía adecuada para evitar escaladas innecesarias.
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Investigación y contexto fronterizo
La bomba, de tipo MK de caída libre y fabricada en Estados Unidos o Brasil, no contaba con sistema teleguiado, y especialistas explicaron que pudo desplazarse hacia Colombia por efecto físico natural. La Fuerza Aeroespacial Colombiana confirmó que no hubo intención deliberada de provocar daño, señalando que el artefacto pesa 250 kilogramos y mide aproximadamente 1,50 metros. El gobierno colombiano realizó una detonación controlada para asegurar la zona, mientras se continúa la investigación sobre cómo llegó el proyectil y posibles implicaciones legales y diplomáticas.
Paralelamente, Colombia detuvo al narcotraficante ecuatoriano Ángel Aguilar, vinculado al magnicidio de Fernando Villavicencio en 2023, mostrando la cooperación trilateral entre Colombia, Ecuador y México en seguridad y lucha contra el crimen organizado. Las tensiones recordaron incidentes históricos, como el bombardeo de 2008, y subrayaron la necesidad de mantener canales diplomáticos abiertos. El hallazgo de la bomba y los 27 cuerpos calcinados mencionados por Petro en incidentes separados refuerzan la vigilancia en la región, sin que ambos hechos estén directamente relacionados según las autoridades.







